En el divorcio, “al ser un duelo, muchas veces la gente sale adelante con el contexto social, como tener que seguir trabajando y eso los va sacando adelante, pero hay un duelo que se vuelve patológico, traumatizado, que afecta la salud mental, empieza con ansiedad, depresión, temas de salud”, dijo la psicóloga Elsy Maribel Gamboa Solís.

La jefa de la Unidad de Evaluación Psicológica y de Trabajo Social del Poder Judicial de Yucatán destacó que aumentan los divorcios y la falta de una salud mental adecuada.

Por eso, el Poder Judicial se animó a realizar un esfuerzo extra y ante la necesidad de que haya divorcios más sanos se crea el grupo de apoyo terapéutico.

Según la profesional, el noviazgo no es una predicción para un matrimonio duradero, tampoco lo es tener padres divorciados.

En este tema, dijo, hay muchos contenidos como la resiliencia y la salud mental. Antes se tenían divorcios con gente con más años de casada y lo manejaban bien, había buena comunicación entre las partes.

En el grupo participan personas con un proceso judicial no necesariamente que los haya mandado un juez, sino que acuden por voluntad propia.

Se dan 12 sesiones, una al mes, y no se acepta dentro de un mismo grupo a ambas partes porque se quieren evitar conflictos y dar cierta psicoeducación a las personas, a fin de manejar ese duelo que no han logrado solos mediante la red.

Elsy Gamboa indicó que se tiene que crear ese ambiente en el grupo, moderado por un profesional en la materia, y a partir de ahí darle el enfoque hacia donde el mismo grupo lo va llevando.

El primer tema que se da entre las partes son estrategias de comunicación, la persona tiene que estar dispuesta a abrirse, pero también es respetable cuando no quiere decir nada.

“Les damos herramientas para empezar una nueva vida a partir del divorcio, que es a final de cuentas una pérdida en la rutina, de amigos, de familias que se separan y se busca darles un duelo que no sea patológico, que no lleve a la ansiedad, depresión, que se sientan más sanos mentalmente”.— Luis Iván Alpuche Escalante

Asimismo, recordó que el año pasado se tuvo el primer grupo y muchos integrantes pidieron recomendación de psicólogos, otros solo necesitaron las 12 sesiones para sentir una diferencia y comprender que el divorcio no era el fin de su vida, sino el comienzo de una vida diferente.

A la par de este grupo, dijo, se creó la parte del ciclo de talleres para evitar divorcios, empezó el lunes pasado con “Alto al Bullying”, el otro será “Conocer, Sentir y Jugar”, y el último que es “El poder de la comunicación entre padres e hijos”, éstos son para niños y sus padres no necesariamente tienen que estar en proceso de divorcio.

“Lo que el Poder Judicial en particular busca es ser una institución con una psicología preventiva, prevenir desde los más pequeños y contribuir a la sociedad desde estos grupos de apoyo para evitar cosas que se pudieran controlar con esto”, dijo la entrevistada.

 

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