Se quejan vecinos de Santiago por 2 establecimientos

Un grupo de vecinos del barrio de Santiago acudió al Miércoles Ciudadano para exponerle al alcalde Renán Barrera Concha los problemas de ruido que ocasionan dos bares.

“Desde hace seis años tenemos el problema del ruido”, dijo José Eduardo Alcocer Godoy. “Primero con el Sufy (Sindicato Único de Filarmónicos de Yucatán) que ahora se porta bien, pero luego vino (el bar) ‘Malavida’ y ahora ‘La pulquerida’”.

El afectado recordó que cuando se quejaron por primera vez contra “Malavida”, el establecimiento cerró cuatro meses, pero al abrir regresó el ruido.

Sin embargo, dijo, la situación empeoró cuando se inauguró “La pulquerida”, de modo que acudieron a Desarrollo Urbano a interponer una queja, tras lo cual el local cerró dos semanas, supuestamente para hacer arreglos, “pero ahora que abrieron estamos peor”.

“Ya hay una denuncia, es una denuncia colectiva y siempre llamamos a la policía que se porta muy amable porque va y apoya, e invita al bar a bajar el sonido, pero una vez que se va le vuelven a subir al ruido”.

Petición

Los vecinos, quienes fueron atendidos por el alcalde y Federico Sauri Molina, director de Desarrollo Urbano, pidieron que se haga valer la ley antirruido que entró en vigor el 22 de junio pasado.

Como informamos, el reglamento establece que en la zona residencial de 6 de la mañana a 10 de la noche el ruido permitido es de 65 decibeles, y a partir de las 10 de la noche y hasta 6 de la mañana, 50.

En zonas industriales, el límite sube de 68 a 75 decibeles. Y en eventos especiales —festivales, ceremonias, actos de entretenimiento—, lo máximo son 100 decibeles durante cuatro horas.

Los vecinos de Santiago señalan que tienen que soportar el ruido de 10 de la noche a 3 de la madrugada.

Ayer, también acudieron al “Miércoles Ciudadano” estudiantes de teatro del Centro de Educación Artística y de la preparatoria estatal No. 11 “Francisco Rogelio Rivero Alvarado”. Los primeros, quienes incluso realizaron un performance frente al alcalde, solicitaron aire acondicionado en un salón donde suelen ensayar sus propuestas escénicas.

Los alumnos de la preparatoria, en cambio, solicitaron un domo para protegerse del sol durante sus actividad deportivas y culturales. Llegaron acompañados del subdirector académico Irving Sosa Crespo.— Iván Canul Ek

Otro que pidió hablar con el alcalde fue José Jesús Sierra Matos, vecino de la calle 45 con 50 del fraccionamiento Pacabtún, quien desde abril pasado tiene un problema con la alcantarilla situada en la puerta de su casa. El ciudadano explicó que en la anterior administración municipal, solían ir a desazolvar la alcantarilla pero con la nueva los trabajadores no han vuelto a ir, ocasionando que en la puerta de su predio se genere un charco que tarda días en secar.

Sierra Matos señaló que reportó la situación en mayo y que hasta le dijeron que la solución sería un pozo “pero allí quedó”.

De un vistazo

Horarios

Como informamos, el reglamento establece que en la zona residencial de 6 de la mañana a 10 de la noche el ruido permitido es de 65 decibeles, y a partir de las 10 de la noche y hasta 6 de la mañana, 50.

Zonas industriales

En zonas industriales, el límite sube de 68 a 75 decibeles.

Eventos especiales

Y en eventos especiales —festivales, ceremonias, actos de entretenimiento—, lo máximo son 100 decibeles durante cuatro horas.

De madrugada

Los vecinos del barrio de Santiago señalan que tienen que soportar el ruido de 10 de la noche a 3 de la madrugada.

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