Carlos Ramírez Fuentes (a la izquierda y arriba de estas líneas)

Externan dudas sobre el proyecto para la zona Sur

¿Ve factible el proyecto del Tren Maya?, preguntamos a Carlos Ramírez Fuentes, director de Servicios Financieros de Integralia Consultores.

En su respuesta, el expresidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), indicó que hay muchas interrogantes, pero quizá la más significativa es de dónde saldrá el dinero para financiar la obra.

“Habrá que ver cuál es la reacción de los inversionistas frente a un proyecto de esta naturaleza y qué tipo de rentabilidad ofrece éste”, manifestó.

En principio, al oír la pregunta que le planteamos durante la visita que realizó al edificio del Diario con Luis Carlos Ugalde Ramírez, director de Integralia, Carlos Ramírez indicó que se atienen a lo que dicen los expertos en esta materia. Y enseguida abundó:

—Primero. El desarrollo de infraestructura en cualquier proyecto, de lo cual en Integralia sí tenemos conocimiento y buena experiencia, es complejo por definición, porque supone alinear muchos intereses al mismo tiempo para que las cosas funcionen: derechos de vía, el financiamiento a tiempo, los planes ejecutivos y todo lo que acompaña a una obra de esta naturaleza.

—Segundo. ¿Cuál es nuestra preocupación en Integralia? Uno, que vaya a detonar mayor conflictividad en la zona, y dos, que sabemos que prácticamente ningún tren del mundo es rentable, financieramente hablando. Y no hay más que ir a los datos para verificarlo. Por tanto, se va a requerir un subsidio cuando el tren esté concluido y no está claro de dónde va a provenir.

—Tercero. Hay grandes dudas respecto a los nueve polos que tiene el proyecto. Se les busca impulsar como polos de desarrollo, pero no está del todo claro cómo será eso una realidad y de dónde va a provenir el recurso.

—Y cuarto, tal vez el más inmediato. ¿De dónde va a salir el dinero para financiar el tren? A la fecha, lo único que se ha señalado, y sin dar mayor detalle, es que se planea levantar un vehículo financiero, una Fibra E (Fideicomiso de Inversión en Infraestructura y Energía), el mismo que se utilizó, por ejemplo, en el fallido aeropuerto de Texcoco y en una inversión importante en Comisión Federal de Electricidad.

Incertidumbre

Ramírez Fuentes, quien fue también coordinador general de Comunicación en Pemex y director de Comunicación Interinstitucional en la Secretaría de Hacienda, declaró que a pesar de que se empiezan a ver algunas señales positivas en el ámbito económico, prevalecen nubarrones en el horizonte. Uno de ellos, explicó, es incertidumbre entre empresarios e inquietud de inversionistas y consumidores.

“Al empresariado le gustaría ver señales contundentes que le inspiren confianza”, apuntó. “En algunos sectores sigue habiendo mucho jaloneo entre el sector privado y el sector público”.

“Vemos riesgos que siguen allí, probablemente unos más latentes y visibles que otros… A veces el gobierno dice una cosa y parece que quiere reparar las relaciones con el sector empresarial, pero por otro lado actúa de diferente manera. El sector salud es un caso muy claro. Un día dicen que van a hacer una cosa y al otro día anuncian otra, y en ese ínter las empresas se ven ante una incertidumbre muy importante”.

El directivo ve otro gran nubarrón en Pemex: “En Integralia creemos que es el potencial Talón de Aquiles de la presente administración”.

“Es muy grande la apuesta por hacer de Pemex otra vez la palanca de desarrollo, y son muy ambiciosas y de alto riesgo las metas establecidas en el plan de negocios de la empresa”, señaló. “En 2020 habrá que seguir muy de cerca qué hace Pemex, qué pasa con su producción, qué pasa con las calificadoras, qué pasa con sus números financieros, porque está en la rayita”.— ÁNGEL NOH ESTRADA

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán