Consigue miles de seguidores en tan solo unas horas
El movimiento #MeToo llegó a Mérida a través de una cuenta de Twitter en la que buscan evidenciar a acosadores, abusadores y violadores mediante denuncias anónimas.
La cuenta @MeTooMérida fue creada anteayer y con poco más de 150 tuits para compartir sus objetivos y publicar denuncias alcanzó los 16 mil seguidores, aunque a las 21:58 horas la cuenta fue desactivada. Sin embargo, tiene un perfil de respaldo (@MeTooMerida2).
“Buscamos visibilizar a acosadores, abusadores y a violadores. Todas las denuncias serán anónimas, tenemos los DM abiertos. #YoTeCreo”, informan en su descripción.
En sus primeros tuits informaron que fueron inspirados en la cuenta @Metoocancun y que el objetivo es “visibilizar el machismo que se encuentra en las personas de Mérida”. Añadieron que los mensajes directos (DM) están abiertos para que las personas puedan contar sus historias, no solo de abuso físico sino también psicológico. “Que en Yucatán ya no haya lugar para estos machitos, no nos van a callar jamás. Aquí les creemos a todas”, añaden.
Acerca de la seguridad para las personas que decidan enviar sus denuncias anónimas, explicaron que los mensajes directos son eliminados después de publicarse, esto con la intención de proteger la integridad de las personas agredidas y evitar represalias.
A menos de 24 horas de su creación, #MetooMérida ya publicó a casi 50 jóvenes señalados por acoso, abusos y violaciones; incluso algunos tienen varias denuncias anónimas en su contra.
Sin embargo, la cuenta también ha recibido amenazas y burlas. “Nos han enviado ya varios mensajes respecto a lo que hacemos, tratando de hacernos sentir miedo por esto”, dijeron.
Según detallaron, aún tienen cerca de 100 mensajes por leer y publicar, por lo que pidieron “paciencia” a sus seguidores. También solicitaron asesoría legal.
Cuentas similares del movimiento #MeToo también exponen casos de Cancún, Tuxtla, entre otros.
Aunque el movimiento #MeToo inició en Estados Unidos desde 2006, fue hasta finales de 2017 cuando cobró fuerza tras un reportaje del periódico “The New York Times”, en el que se acusaba al productor de cine Harvey Weinstein de acoso sexual contra actrices, modelos y productoras.
En México, fue la actriz Karla Souza una de las primeras en hablar del tema y sumarse a las denuncias en redes sociales. Poco después se fueron creando cuentas que denunciaban los casos en distintos ámbitos, tales como @MeTooCineMx, @MetooMusicaMX, @MetooAcademicos, entre otros.
Un sonado caso fue en abril de 2019, cuando el músico Armando Vega Gil, de Botellita de Jérez, se suicidó tras ser acusado en #MeToo de abusar de una niña de 13 años. El músico negó el señalamiento y dejó un mensaje en sus redes sociales. “No se culpe a nadie de mi muerte: es un suicidio, una decisión voluntaria, consciente, libre y personal. #MeTooMusicosMexicanos”.
El Estado es uno de los que ha tomado medidas para castigar el acoso y hostigamiento; incluso se convirtió en el primero del país en tipificar como delito la pornovenganza. A mediados de 2018 se realizó una modificación al Código Penal, con lo que personas que difundan imágenes, texto y grabaciones de contenido erótico o sexual podrán recibir sanciones de 5 a 9 años de cárcel.
Además, a partir del 14 de septiembre de 2019 se castiga con multas y hasta 36 horas de arresto a quienes acosen sexualmente a las mujeres en las calles o transporte público. Las multas van de 844 a 2,534 pesos.— Megamedia
