A diferencia de la semana, pasada cuando hubo intentos de instalar puestos en los alrededores del mercado San Roque, este domingo ese sector del sur de la ciudad luce desierto.

Por las medidas sanitarias se prohibió el tradicional tianguis dominical, por segundo fin de semana consecutivo. El panorama es distinto al acostumbrado en ese lugar donde cientos de oferentes obtienen recursos para su sustento o para “completar el gasto”.

Aspectos de las calles donde se suele instalar el tiaguis de San Roque, uno de los más grandes en Mérida. Foto de Megamedia

Inspectores del Ayuntamiento acudieron a San Roque para impedir algún intento de venta. Hubo quienes desde su casa vendían algunos productos.

Los puestos de comida en el mercado funcionaron con ciertas restricciones, como la distancia entre comensales.