Paradero de combis de pasajeros en el centro de Mérida.- Ramón Celis

Aunque siguen laborando en sus horarios habituales, los choferes de transporte colectivo también han visto mermadas sus ganancias debido a la contingencia sanitaria por el coronavirus.

“Ahora en un turno completo, si nos va bien, hacemos $600 o $700 cuando normalmente hacíamos unos $1,200”, dice Juan Balam Martín, chofer de la ruta Centro-El Roble San Marcos Nocoh.

Las afectaciones comenzaron a partir de la suspensión de clases en la segunda de marzo, pero se incrementaron cuando se exhortó a las empresas y negocios de rubros no esenciales a cerrar sus puertas.

La decisión hizo que el pasaje cayera drásticamente, motivando, además, que se redujera el número de unidades, así como la cantidad de pasajeros por viaje. En el caso de las combis, que tiene cupo para dieciséis personas, ahora solo deben llevar once.

Además, cada pasajero debe ocupar los asientos marcados para mantener una sana distancia según, las indicaciones del gobierno. “En nuestro caso tenemos cubrebocas y a los pasajeros les damos gel antibacterial”, dice Julio Ruiz, chofer de la ruta Umán Mérida.

Julio señala que la situación empeoró a partir de la semana pasada. Desde entonces, ha visto como se reduce aún más no sólo el pasaje sino también las ganancias. “La ganancia es muy variable, pero en estos días ha bajado como en un 70%”.

Y es que dice muchas de las personas que transportan son trabajadores de las empresas que ahora están cerradas. “Nos está afectando, porque nosotros estamos al destajo”.

Óscar Javier Pat, también de la ruta Mérida-Umán confirma lo dicho por sus compañeros. “Antes dábamos hasta nueve vueltas al día, ahora solo cinco o seis, y eso se ve en las ganancias. Tal vez estemos ganando un 30% de lo que ganábamos”.

El joven dice que debido a la situación muchos combistas se han visto en la necesidad de doblar turnos o bien buscar “trabajitos” para completar el gasto.

Y es que, además, del dinero obtenido durante el día tienen que sacar no sólo el porcentaje que les corresponde sino también para otros pagos, para el despachador y para la gasolina, aunque en el caso del combustible, dice Juan Balam, les ha ayudado que bajó el precio.

“Es mínimo lo que manejamos, y en un turno completo de 10 de la mañana a 11 de la noche salía hasta $1,200, pero ahora, si te va bien, apenas $600”, reitera Juan, quien también ha notado el cambio en el tiempo de espera de abordaje. “Cuando estaba todo normal, solo pegas (al paradero) y te estas yendo, ahora hay que esperar hasta una hora o más”.

Juan tiene la esperanza en que la contingencia acabe pronto pues si se las están viendo muy mal, y también confía que su empresa los apoye. “Ya dijo que nos va a poyar y ojalá sea pronto”. Iván Canul

Luis Uriel Zapata Noh es licenciado en Comunicación Social. Se especializa en creación de estrategias digitales basadas en el posicionamiento orgánico. Aprendiz diario del SEO y contenidos multimedia.