“No cumplen con su obligación de quedarse en casa”
Conforme pasan los días, y a pesar de que los nuevos casos de Covid-19 se han mantenido arriba de cien por día, cada vez se ve a más gente en calles y tiendas del centro de la ciudad.
El vacío que había cuando comenzó la pandemia y se decretó el cierre de negocios no esenciales ha quedado atrás, y ahora es posible ver de nuevo a personas sentadas en el atrio de la Catedral platicando o esperando a alguien.
Y allí estaban cuando jóvenes del programa “Amigos de la Salud” se acercaron para invitarlos a cumplir con las disposiciones sanitarias y proporcionarles gel antibacterial en las manos.
“La gente no se está cuidando, no está cumpliendo con su obligación, que es quedarse en casa. Esto es una pandemia y habrá más muertos, y si salen a la calle habrá la probabilidad de que ellos sean los muertos”, señaló Fátima Pérez, quien comentó que si por ella fuera se quedaría en su casa, pero tiene que salir a trabajar.
José Burgos igual dijo que se entiende que la gente tenga que salir a trabajar, pero “esos que solo salen pasear es lo que no está bien. Esto es serio. Ya son muchos muertos y esto (la pandemia) no tiene para cuando parar, y por eso ni siquiera deben salir a comprar si no es necesario”, acotó.
Ayer de hecho, en un recorrido por las calles del Centro se pudo ver a personas realizando compras en tiendas de ropa, zapaterías o de manualidades, que han adoptado ciertas medidas para prevenir contagios.
Una tienda de vestidos de noche, por ejemplo, desinfecta pisos y aparadores antes de abrir; otras tienen controlada su entrada con cadenas o cintas amarillas, unas más toman la temperatura a quienes ingresan.
Esta misma práctica se sigue realizando en el mercado Lucas de Gálvez, donde aún sigue restringido el acceso a embarazadas y niños. A los adultos mayores también se les niega el paso, pero solo si son de edad muy avanzada.
Allí, la semana pasada, después de casi cuatro meses de cierre, abrió de nuevo la zona de zapaterías y, al igual que en otras áreas, los locatarios reportan ventas bajas pues, dijeron, hay días en que solo venden un par.
“Hay muchas entradas que todavía están cerradas y eso nos perjudica bastante”, dijo Luis Eduardo Yam Castillo, tras señalar que sus ventas han bajado en un 90%. “No hay nada de venta, pues la gente no entra por temor y por la información que hay del mercado”.
En su caso, señaló, trata de mantener limpio su local y desinfectados sus productos. “Tenemos todas las precauciones para no tener contagios”, aseveró.— Iván Canul Ek
Ventas
Lucía Mis, locataria del Lucas de Gálvez, coincidió en que no hay gente que compre.
Sin ventas, pero con gastos
“Venimos, pero no se está vendiendo prácticamente nada. Así estamos todos, solo venimos para que se vea que ya abrimos, pero la gente no está entrando todavía y no hay venta, y nuestros gastos siguen; ya va a venir el recibo de luz y hay que pagarlo”.
Ni para los empleados
Según recalcó, está tan baja la venta que “no sale” ni para pagar a los empleados. “Así está con los recaderos, con las verduras, en todos lados. Aquí solo mi esposo y yo venimos”.
