Esperan ayuda en Las Américas e Invasión Mielera
A pesar de que el huracán “Delta” no golpeó de manera directa a Mérida, sí dejó serias afectaciones en algunas zonas de la ciudad, como el fraccionamiento Las Américas e Invasión Mielera.
En el fraccionamiento Las Américas cientos de calles quedaron inundadas. Los pozos pluviales fueron insuficientes para la cantidad de agua que cayó durante el paso de la tormenta “Gamma” y el huracán “Delta”, causando inundaciones.
En algunas calles el agua alcanzó 50 centímetros de altura, muchos vehículos se averiaron y quedaron varados en medio de grandes charcos; varios incluso requirieron el apoyo de grúas para salir del agua.
Los vecinos coincidieron en que es común ver grandes encharcamientos en el fraccionamiento y que el sistema de drenaje es malo, pero también coincidieron en que jamás se habían “inundado” de esa manera.
“Siempre se llena de agua, pero no así, no tanto como ahora”, dijo la señora Claudia Lizama, vecina de la calle 74 con 61, una de las zonas más afectadas.
Luis Sansores, un joven que a diario camina por esas calles porque trabaja en una plaza cerca de la entrada al fraccionamiento, consideró que la cantidad de agua que había se fue acumulando desde la semana pasada y coincidió con los vecinos en que era común que se formaran grandes charcos, pero no a tal grado.
En el fraccionamiento, precisamente y a consecuencia de las inundaciones, una mujer perdió la vida luego de recibir una descarga eléctrica, como informamos en nota aparte.
A ese sitio acudieron trabajadores de Protección Civil Municipal, a quienes se les preguntó el nivel de afectación que había dejado el huracán en el fraccionamiento que reportaba estar “bajo el agua”, pero indicaron que “no sabemos”.
Hasta el mediodía de ayer no se observó a personal de la Comuna trabajando en la zona para desazolvar los drenajes o retirar el agua.
En el sur de Mérida el huracán causó inundaciones en el asentamiento Invasión Mielera, donde la mayoría de las casas es de cartón.
Algunas casas se inundaron por completo y otras quedaron rodeadas de agua.
Quienes pudieron, se resguardaron con familiares de otras colonias o acudieron al refugio temporal en la colonia “La Mielera”, pero otros no tuvieron opción a pesar de que los pronósticos no eran alentadores.
“Nosotros no alcanzamos espacio en el albergue. Lo bueno que a mi hijo lo llevó mi suegra a casa de mi cuñada, nos quedamos mi esposa y yo a ver qué pasa, y también a resguardar nuestras pocas cosas porque si nos llevan todo, nos va peor”, relató Manuel Cabrera.
Manuel, como los demás vecinos que se quedaron, pasó la tormenta con temor a que el viento estuviera muy fuerte. “Solo Chuchito sabe por qué nos pasa. Cada vez que llueve nos inundamos, pero baja. Tres días es mucho y la ayuda no viene”.
En esa zona, varias casas quedaron bajo agua, aunque esta ocasión, señaló Manuel, no alcanzó el nivel de cuando pegó “Cristóbal” y el agua subió 1.20 metros. “Vamos a ver si esta vez nos apoyan”.— Gabriel Chan Uicab / Iván Canul Ek
Llamado
Lucía Chim y Cristina Caamal tampoco dejaron sus viviendas pese a un llamado oficial.
Exhortación
El alcalde las visitó previo a la llegada de “Delta” para exhortarlas a acudir a un refugio.
Por necesidad
“Si estamos acá es porque realmente lo necesitas, pero si no lo necesitas te vas con tu mamá, con tu hermana, con tu tía… Pero si no tiene dónde, aquí te tienes que quedar, aun si hubiese venido fuerte (el huracán)”, dijo Cristina.
Llevó sus pavos
Lucía ya tenía preparada una lona para envolverse si los vientos tiraban su casita. Además, añadió, tampoco pueden salir de buenas a primeras y dejar sus casas. “Es como la vecina que llevó sus pavos, su tele…”.
Estuvieron rezando
Las vecinas dijeron que durante la tormenta estuvieron rezando, cada una en casa, y que si causaba daños estaban dispuestas a ayudarse. “Creo que nos ama tanto Dios que no estuvo fuerte”, manifestó Lucía.
