“Decisión equivocada”
Nombrar a Wílbert Cetina Arjona como fiscal general del Estado habiendo sido el abogado defensor de ABC Leasing, la empresa que interpuso una denuncia millonaria en contra del Ayuntamiento de Mérida por el caso de las luminarias chinas, fue una decisión “totalmente desafortunada”, afirma el investigador universitario Luis Ramírez Carrillo.
El pasado viernes 4, el Diario organizó el foro virtual “Crisis en la Fiscalía de Yucatán”, al que también asistieron el presidente de Coparmex Mérida, Fernando Ponce Díaz, y el expresidente del Colegio de Abogados de Yucatán Rubén Bolio Pastrana.
En su intervención, Ramírez Carrillo se refiere igualmente al desprestigio social y político que tenía el ahora exfuncionario antes de su nombramiento, precisamente por su apoyo a ABC Leasing.
La administración de la alcaldesa priista Angélica Araujo Lara firmó con esta empresa un contrato de arrendamiento para colocar cerca de 82,000 luminarias de inducción magnética en lugar de las de vapor de sodio, que funcionaban adecuadamente.
El arrendamiento de estas luminarias, de fabricación china, representaría un gasto millonario para la Comuna por varios años porque resultaron caras y de mala calidad.
Además, en contra de distintos reglamentos municipales, la alcaldesa autorizó a ABC Leasing ceder los derechos de cobro al banco Santander, que comenzó a realizar esos cobros directamente desde las cuentas bancarias de la Comuna.
La colocación de esas luminarias disminuyó el nivel de iluminación en toda la ciudad, por lo que el sucesor de Angélica Araujo, Renán Barrera Concha, canceló anticipadamente el contrato de arrendamiento en 2013.
Denuncia
ABC Leasing, representada por Cetina Arjona, interpuso una denuncia legal y lo mismo hizo Santander.
Luego de varios años de litigio, el juez federal Felipe Consuelo Soto —suspendido por el Consejo de la Judicatura Federal en 2017 por cometer graves irregularidades en su desempeño— falló en contra de la Comuna y la condenó a pagar más de 630 millones de pesos como compensación.
El daño millonario causado a la ciudad y a sus habitantes por esta decisión de cambiar luminarias en buen estado por otras malas y caras, “que en muchos sentidos puede ser comprobado”, ocasionó una demanda legal “que por tecnicismos legales y del derecho mercantil perdió el Ayuntamiento”, explica el doctor Ramírez Carrillo.
“Pero esta acción obviamente lleva un repudio social y un desprestigio político, aunque se reconoce plenamente el derecho profesional de defender al asesino”.
“Cuando defiendes al asesino —cuando éste es un asesino— y por tecnicismos logras sacarlo de la cárcel, puedes decir que como abogado hiciste tu trabajo y hasta lo hiciste bien, pero objetivamente no vas a quitarte de encima la túnica que te van a poner de que eres un defensor de asesinos. Es la misma lógica de lo que pasó con ABC Leasing: Cetina defendió al asesino”.
“La naturaleza del caso era tan política y socialmente sensible que cualquier abogado que defendiera a esa empresa sabía las consecuencias políticas, y de imagen y prestigio que eso tenía”, añade Ramírez Carrillo.
Porque el caso de las luminarias, dice el investigador y analista político, independientemente de que muchos opinen que legalmente que se perdió y corresponde pagar al Ayuntamiento, “es antipopular; es decir, las luminarias chinas no funcionaron, fueron caras y todo mundo está convencido de eso y de que se hizo bien en cambiarlas, al margen del esquema jurídico”.
“Eso se debió sopesar al momento de designar a Cetina Arjona como fiscal. Se debió nombrar a alguien neutral, sin tanta carga respecto al asunto”.
Un desacierto
“La decisión estuvo equivocada”, insiste el doctor en sociología e investigador de la Uady. “En su momento, cuando opiné sobre la renuncia del funcionario, dije que se estaba corrigiendo un error y me refería fundamentalmente a eso; es decir, al hecho de que se eligió al personaje menos adecuado. Supongamos que entonces no se conocieran sus negocios, pero sí se sabía de su desempeño profesional”.
Un gobernante, agrega, puede elegir a alguien que tenga mil defectos o críticas desfavorables, pero lo único que no puede tener es un mal prestigio social y político. Ya de entrada eso le pone un pesado fardo e hipoteca a una parte del gobierno, que fue lo que se hizo con la designación de Cetina Arjona.
Su elección “fue desafortunada. No lo entiendo en lo más mínimo, no había ninguna renta política en ese nombramiento”. (Continuará).— Megamedia
Fiscalía Exfuncionario
Otros dichos del doctor en sociología e investigador de la Uady sobre el caso del exfiscal.
Tema de discusión
El punto aquí es la decisión del gobierno de nombrar a una persona con estas características (no ser neutral), dice. “Creo que fue totalmente desafortunado y no sé por qué el gobernador no puso en el balance ese elemento que, además, estaba a la vista de todo el mundo y que se discutió ampliamente, si no en los medios de comunicación, sí en los círculos de abogados, donde todos sabían bien los perfiles de los candidatos que se estaban discutiendo y el papel de Cetina Arjona en la demanda contra el Ayuntamiento”.
