Atención a contribuyentes en las oficinas locales de la Prodecon

A través de mecanismos oficiales, las víctimas de fraude bancario en Yucatán podrían hallar solución a las consecuencias de este delito.

“Hay un convenio de colaboración en materia de usurpación de datos suscrito por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, Fiscalía General de la República (FGR) y la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), a raíz de la proliferación de fraudes cometidos en esta modalidad en perjuicio de cuentahabientes de bancos y contribuyentes”, informó Israel García Escutia, titular de la Prodecon en Yucatán.

El objetivo de esta colaboración es facilitar el accionar de estas instancias desde sus ámbitos de competencia, pero sin interferir en las políticas o normas que rigen a cada uno de ellos, para que mediante mecanismos y estrategias coadyuven a las investigaciones para el esclarecimientos de los hechos delictivos y proceder legalmente contra los responsables del ilícito.

Depósitos millonarios

García Escutia dijo que en 2015 la Prodecon tuvo conocimiento de un caso en Nayarit en el que, a través de datos falsos, una joven estudiante tenía una cuenta bancaria en la que se hacían depósitos millonarios, depósitos que no pasaron desapercibidos para el SAT al no recibir la declaración de la joven.

Cuando por fin se contactó con la joven, ella ignoraba totalmente la existencia de la cuenta y de los depósitos, pues solo era una estudiante y alguien había utilizado sus datos para hacerse pasar por ella.

Es decir, se cometió en su nombre un fraude bancario.

“En ese entonces este tipo de actividades delictivas era un problema grave que había que combatir, pero se salía del ámbito de competencia de la Prodecon y caía en el de las políticas bancarias (secreto bancario). Se requería coordinación para poder actuar y es ahí cuando se da este convenio de colaboración para atender casos de usurpación de identidad”, indicó el entrevistado.

Nadie era “competente”

“Pasaba también, por ejemplo en un caso en Campeche, que una persona descubría una suplantación de identidad en perjuicio de su patrimonio. Cuando acude a la FGR, ésta se declara incompetente, no es su ámbito de acción; acude entonces al SAT y ahí le dicen que fiscalmente el hecho no es de su competencia; va a las autoridades judiciales del estado y en la legislación no existe el delito; entonces ¿a quién?”.

“Ahora con el convenio de colaboración a la primera instancia que acuda la persona a interponer la denuncia ésta deberá tomarla y comunicarla a las demás autoridades para establecer el precedente, orientar a la persona y brindarle la información que amerite”, dijo.

La tecnología y la falta de cuidado

García Escutia explicó que hoy en día la tecnología mal empleada posibilita que se cometan fraudes por usurpación de identidad.

Sin embargo, añadió, también es un hecho que son muchas las personas que tiene un manejo poco discrecional de sus instrumentos, aplicaciones, sistemas de seguridad, firma electrónicas, claves y contraseñas. Son víctimas de su falta de cuidado.

“El fraude puede venir de la persona que menos puedes imaginar, un cercano, un amigo, un familiar, un empleado, tu contador; basta un descuido de la chequera, de la tarjeta, una indiscreción del NIP, haber compartido la firma electrónica, etc. para que alguien abuse de la confianza depositada” subrayó.

El titular de la Prodecon en Yucatán ofreció otro ejemplo, esta vez con trabajadores de Pemex de Ciudad del Carmen, quienes denunciaron que al acudir a presentar sus declaraciones anuales ante el SAT éstas ya estaban declaradas sin que ellos lo hubieran hecho.

Esto despertó las sospechas de un fraude bancario y se activaron los mecanismos del convenio de colaboración para tratar de evitar que los depósitos llegaran a las cuentas bancarias para ser cobrados.

Algunos se vuelven cómplices

Otro problema es cuando por necesidad, ingenuidad o ignorancia la persona se presta para ser el centro del fraude bancario.

Las investigaciones de algunos casos arrojan que, al final, la persona termina reconociendo que se prestó al juego por una pequeña remuneración económica, sin medir las consecuencias de sus actos.

“Tuvimos una vez el caso de un pescador, un hombre de más de 70 años de edad. Al cabo de un tiempo se detectó que este pescador ya debía seis millones de pesos en impuestos al SAT y resultó que no fue una usurpación de identidad como pudiera imaginarse”, relató el delegado en Yucatán.

“El pescador había accedido a facilitar a una persona todo lo que requería para cometer el fraude y a cambio recibió $500 que en ese momento le urgían. Obviamente esta persona nunca va a poder saldar su deuda con el SAT. Su único ingreso es su pensión y no se le puede retener. Mientras, quien cometió el ilícito está impune” lamentó.

Leer: ‘‘Hackean” cuentas de un contador público en Yucatán

Insistió en la seguridad de los datos personales, la información bancaria, los instrumentos y herramientas para realizar operaciones y las obligaciones fiscales, e hizo un llamado a estar alerta siempre, revisar todo periódicamente, a desconfiar, estar pendientes de los movimientos en las cuentas bancarias y a denunciar cualquier irregularidad de inmediato.

Las oficinas de Prodecon en Mérida están en Paseo de Montejo, edificio Oasis, a una cuadra del Monumento a la Patria, junto a la Escuela Modelo. Abren de lunes a viernes de 9 a 17 horas. Tel: 9999-263301. Email: delegacionyucatan@prodecon.gob.mx

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán