Diversos engaños sustentan apoyo de la Sagarpa
Funcionarios de la Sagarpa en Ciudad de México autorizaron cuantiosos subsidios a empresas sin solvencia financiera de varias partes del país, entre ellas Yucatán, como parte de la llamada “estafa maestra” de esa dependencia, permitiéndoles presentar, incluso, documentos falsos en sus solicitudes de apoyo.
Es el caso de Invernaderos Inteligentes de la Península, S.A. de C.V., de Mérida, que en 2017 recibió, como ya informamos, nueve millones 640 mil pesos de subsidios de la Sagarpa (hoy Sader) para proyectos que nunca hizo.
Según la Auditoría Superior de la Federación (ASF) esta empresa falsificó documentos bancarios para simular el depósito de dinero que le correspondía hacer, como parte del convenio que firmó para obtener el subsidio.
Documentos
Además, de acuerdo con nueva información obtenida por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, esta compañía, como muchas otras en Yucatán y en el país involucradas en esta “estafa maestra”, falsificó documentos oficiales y hasta notariales.
Por ejemplo, los socios de Invernaderos Inteligentes de la Península (IIP) para acreditar la posesión legal del predio donde se desarrollaría el proyecto, un terreno llamado “La Finca”, presentaron a la Sagarpa un contrato de comodato celebrado sobre un terreno en la carretera Tahmek-Hoctún, cuyo propietario es Agricultura Abierta y Protegida de la Península, como comprobó después la ASF.
Esta empresa, propiedad de familiares de César Francisco Irazoqui Galaviz, recibió 15 millones de pesos de subsidios de la Sagarpa en 2016 para un proyecto que nunca se terminó, como ya publicamos.
Agricultura Abierta y Protegida de la Península, IIP y otras compañías como Bebidas y Concentrados Saludables, Agrohermanos de Frutas, Agroindustrial Irazoqui, Agroindustrial de Sinaloa y Agroindustrial de Invernaderos del Sureste, forman parte de una red de empresas fantasmas creada por Irazoqui Galaviz para desviar cuantiosos subsidios federales al campo.
En cuanto a IIP, ésta falsificó por lo menos dos actas notariales para “esconder” el nombre de uno de sus socios y acceder a los subsidios, de acuerdo con auditorías practicadas por la ASF a esas empresas y a otros informes oficiales obtenidos por Central 9.
Los antecedentes de este caso se remontan al 13 de agosto de 2015. En esta fecha Mauricio Alejandro Ramos Coronel y Marco Antonio Cauich Canul, subalternos de Irazoqui Galaviz, fundaron la empresa.
Posteriormente, en una asamblea extraordinaria del 11 de agosto de 2016, Ramos Coronel vendió todas su acciones a Juan Alberto Allison Arce, un ingeniero civil que trabajaba con Alan Rajiv Irazoqui Farah (hijo de Irazoqui Galaviz), en un negocio llamado Swapwink, de modo que las acciones de la sociedad quedaron divididas en partes iguales entre Allison Arce y Cauich Canul.
Otro subsidio
El 19 de noviembre, IIP presentó una solicitud de subsidio a la Sagarpa por nueve millones 640 mil pesos, para lo cual entregó copia de su acta constitutiva y de los propietarios actuales.
Empero, el mismo 19 de noviembre, otra empresa vinculada a Irazoqui Galaviz, Agroindustrial de Invernaderos del Sureste, que también se constituyó el 13 de marzo de 2015 —lo que muestra la existencia de una acción concertada entre empresarios y autoridades para desviar fondos públicos— presentó su propia solicitud de subsidio por nueve millones 371 mil pesos.
La Sagarpa le exigió igualmente a esta empresa las actas notariales de su constitución y de su estructura accionaria actualizada, lo que generó un problema: las reglas de operación de los subsidios impiden entregar esos apoyos a la misma persona dos o más veces en un mismo año y Cauich Canul aparecía en el Registro Público de la Propiedad como socio al 50% de IIP y al 95% en Agroindustrial de Invernaderos del Sureste.
(Las reglas de operación también prohíben entregar subsidios a beneficiarios que compartan un mismo terreno para realizar sus proyectos, como es el caso de IIP y Agroindustrial de Invernaderos. Esta situación, según la ASF, ameritaba la cancelación del subsidio y la recuperación inmediata del dinero por parte de la Sagarpa, pero no ocurrió en este caso).
Duplicación de socios
Para resolver el problema de los socios duplicados, Irazoqui Galaviz habría permitido la falsificación de por lo menos dos documentos notariales para “desaparecer” a Cauich Canul de una de las sociedades.
Irazoqui presentó a la Sagarpa copia falsa del acta constitutiva de IIP, donde aparecen él mismo y Ramos Coronel como fundadores, cuando quienes firmaron el acta fueron en realidad Ramos Coronel y Cauich Canul.
También se falsificó el acta de la asamblea general extraordinaria que consigna la renuncia de Irazoqui Galaviz a la sociedad y la admisión de Allison Arce, cuando quien salió de la empresa fue Ramos Coronel (vendió sus acciones a Allison), y Cauich Canul permaneció como dueño del 50% de las acciones.
La ASF solicitó a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, al Sistema de Administración Tributaria y al Insejupy, copias de las actas notariales de IIP en su poder y con eso comprobó que éstas eran distintas a las presentadas por esa empresa a la Sagarpa.
Incluso, el acta apócrifa de la asamblea extraordinaria no tenía número de acta, libro, volumen, etcétera y presentaba un sello del notario notoriamente falso. (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA
