El Issste convoca a sus afiliadas a hacerse la prueba
En el Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemoró anteayer, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) convocó a sus afiliadas mayores de 40 años —con o sin antecedentes del padecimiento— a realizarse cada año estudios de diagnóstico, que permiten su detección en etapas tempranas en las que puede ser curable.
De acuerdo con datos del Issste, en el mundo el cáncer de mama es la segunda neoplasia más frecuente de la población, con un estimado de 1.67 millones de nuevos casos diagnosticados al año, y representa el 25% de los casos de cáncer en mujeres. También es la principal causa de muerte por tumor maligno en la mujer, en países en vías de desarrollo, y la segunda en las naciones desarrolladas.
En México cada año se reportan 20,000 nuevos casos de mujeres con cáncer de mama, con una incidencia de 35.4 sucesos por 100,000 mujeres.
En un comunicado Martha Eugenia Montemayor Curiel, subdelegada médica del Issste, destacó que el instituto cuenta con una red de servicios multidisciplinarios que se ofrece a las pacientes en las especialidades de oncología médica, quirúrgica, radiología oncológica, cirugía reconstructiva, nutriología, psicología y psiquiatría.
Las dos últimas son relevantes, explicó, porque la atención a las derechohabientes con cáncer de mama amerita sensibilidad para asistirlas humana y emocionalmente, desde el diagnóstico hasta su tratamiento y rehabilitación o, en su caso, durante la etapa del progreso de la enfermedad.
Por ello, en el Issste, que dirige Luis Antonio Ramírez Pineda, hay redes de apoyo en diferentes hospitales, como el grupo “Ave Fénix” del CMN “20 de Noviembre”, que desde hace siete años ayuda a las pacientes “fuera de consulta” con estos servicios:
En un aula, y en un ambiente más relajado, psicólogos, tanatólogos, fisioterapeutas de rehabilitación, genetistas y oncólogos del Instituto y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) proporcionan información y herramientas para que afronten las diferentes etapas de la enfermedad.
“Escuchamos sus historias y experiencias, y las acompañamos en la lucha por preservar su calidad de vida”, explicó.
La doctora exhortó a crear conciencia en la población femenina para generar el hábito de la autoexploración mensual de las mamas a partir de los 22 años, y a que se realicen un estudio de mastografía anual, de los 40 en adelante, sobre todo las mujeres con antecedentes familiares de la enfermedad, y después de los 40 años, las mujeres sin factores de riesgo genético.
