El Ayuntamiento precisa rubros de su competencia
No todo el ruido que se genera en la ciudad le compete resolver al Ayuntamiento de Mérida, pero atiende este problema de contaminación auditiva en todo el municipio apegado a la ley y reglamento de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, manifestó el director de Desarrollo Urbano, Federico Sauri Molina.
Según recordó, en julio de 2019 se actualizó la ley de equilibrio ecológico y se elaboró un reglamento claro y apegado a la ley federal del ramo, que se socializó con los vecinos del Centro y diferentes sectores de la sociedad como las cámaras empresariales.
Desde entonces, expuso, quedó definido que la competencia del Ayuntamiento de Mérida es sobre aquellos establecimientos diferentes al uso de casa habitación que por su funcionamiento, característica o actividad pudieran generar ruido.
La competencia de regulación del ruido no solo es en bares, restaurantes, cantinas, sino en talleres de herrería, carpintería, aluminio, tiendas de ropa que usan bocinas para perifoneo, etcétera, y esta regulación es aplicable en toda la ciudad, no solo en el Centro Histórico, señaló.
Sauri Molina explicó que el Ayuntamiento recibe quejas de exceso de ruido por fiestas privadas en las viviendas, contra autobuses del transporte urbano y motocicletas, por ejemplo, pero en esos casos la Comuna no tiene competencia, sino que corresponde a otras autoridades su regulación y, de ser el caso, la sanción.
En el caso de las casas son propiedad privada y los vehículos son un problema de libre tránsito, dijo.
Labores
“El tema del ruido fuerte que se produce en la ciudad lo estamos atacando por órdenes del alcalde Renán Barrera y por medio de la atención de las quejas, en varios puntos y con barridos que realizan los inspectores”, informó el arquitecto Sauri.
“Formamos un equipo dedicado especialmente a la atención del ruido y en un horario distinto al personal del Ayuntamiento”, refirió. “Es difícil recibir una queja de que un taller esté trabajando hasta muy tarde, aunque sí se da el caso. Tenemos personal que trabaja de día y otro que trabaja de las siete de la noche a dos de la madrugada hasta antes de la pandemia”.
Se entrevistó a Sauri Molina sobre el estudio de ruido que realizó el doctor arquitecto Arturo Campos Rodríguez, el cual publicamos el lunes y miércoles.
Ese trabajo arrojó que la contaminación auditiva rebasa los 65 decibeles permitidos en Mérida, el mayor ruido es generado por los vehículos en las avenidas y se requiere una educación cívica entre los meridanos, pues las personas son las que producen el ruido excesivo.
El funcionario municipal informó que por medio de las quejas ciudadanas y las inspecciones, el Ayuntamiento tiene abiertos 211 expedientes por ruido denunciados en 2019 y 2020.
En este período y en lo que va del presente año se recibieron 192 denuncias ciudadanas y los inspectores urbanos hicieron 885 verificaciones en los “barridos” que realizan en los sectores comerciales.
También informó que el Ayuntamiento realizó dos convenios de colaboración para tratar de resolver el ruido en la ciudad, uno es con el Instituto Tecnológico de Mérida y el otro con la Universidad Autónoma de Yucatán.
La primera institución educativa diseñó e instaló una caseta de sensibilización sobre el problema del ruido que funcionó en las inmediaciones del Pasaje Revolución, ahora está en los bajos del Centro Cultural Olimpo.
La Uady ya instaló al día de hoy 25 nodos del proyecto piloto “Domo Digital” que son sensores de medición del ruido en tiempo real en el Centro Histórico.
Este sistema de software e inalámbrico lo desarrolla la Uady para el Ayuntamiento, pero la pandemia lo atrasó seis meses, por lo que todavía no se elaboran los mapas de calor que identifiquen en qué zonas hay ruido excesivo.
Los dispositivos generarán mapas de calor y dará el termómetro del día a día en tiempo real, por lo que se pueden establecer las acciones cautelares, de educación cívica y de análisis de la zona con exceso de ruido. Consideró que sí funcionará y espera iniciar este proyecto en tres meses.
Por la música
Sauri Molina señaló que muchas veces las quejas no son por el trabajo de las industrias y los talleres, sino por la ambientación que hay en forma constante con música a alto volumen.
Además, independientemente de ir y medir los decibeles de inmediato a la denuncia, después de las siete de la noche los decibeles máximos para cualquier actividad son 65.
No es que el Ayuntamiento esté en contra de cualquier actividad establecida, dijo, lo que se busca es regular la competitividad de acuerdo con el uso del suelo y que tenga las condiciones adecuadas para la actividad.
La multa por la violación al nivel permitido es alta, de hasta $26,000, pero se respeta el procedimiento jurídico por lo que tienen que realizar la verificación, elaborar un acta que se entrega al propietario del predio y si lo amerita se clausura.
Asimismo, el Ayuntamiento da oportunidad que el infractor ejerza su derecho a la defensa en los tribunales.
“Lo que hizo el doctor Campos Rodríguez es de gran ayuda, es especialista en acústica, hay que ir identificando cuáles son las causas y qué emite el ruido”, señaló el funcionario. “Si una moto no tiene bien su silenciador, como Ayuntamiento no podemos hacer nada, lo mismo con los camiones urbanos”.
“Intervenimos cuando la actividad es diferente al uso de casa habitación. Si se detecta alguna falta, dependiendo del rango, se puede suspender la actividad”.
Hace 15 días, recordó, hubo una queja muy fuerte en el nor-poniente de la ciudad donde la Secretaría de Salud ya había clausurado un inmueble por incumplir el horario, pero a los 15 días el sitio ocasionaba ruido de 90 decibeles y lo suspendieron.
La dura aplicación del reglamento, dijo, ha bajado el problema del ruido en el Centro Histórico y se refleja en la disminución de las quejas, a pesar de que es un centro vivo por la habitabilidad y la actividad económica, en comparación de hace 10 años que el Centro estaba apagado.— Joaquín Chan Caamal
Problema Ciudad
El director de Desarrollo Urbano opinó de reciente estudio sobre el ruido.
Tránsito
“Ese tipo de elementos y fuentes como el mapa del ruido que elaboró el doctor Campos nos sirve mucho”, dijo. “Después de este diagnóstico vemos que lo que genera tanto ruido es el tránsito vehicular, ahí como Ayuntamiento no podemos intervenir, la orden que dio el alcalde Renán Barrera es que ataquemos el problema solo lo que permite la normatividad”.
Propuestas bienvenidas
“Considero que todas las ideas pueden servir para seguir siendo la mejor ciudad de México y son bienvenidas”, reiteró. “Lo mismo pasó con los cinturones de seguridad, con el uso de casco en vehículos de dos ruedas, la población ha entendido su importancia y cumple. Hay que armar la campaña de educación cívica, como sugiere el doctor Campos, hay que conformarla y seguir adelante en el combate al ruido. Una de las grandes virtudes de Mérida es que los ciudadanos quieren a su ciudad, como dice el alcalde, Mérida no tiene habitantes, sino ciudadanos”.
