Editorial

En memoria de don Carlos R. Menéndez Navarrete

Herminio José Piña Valladares (*)

En el primer aniversario luctuoso de don Carlos R. Menéndez Navarrete —que se cumple mañana, miércoles 7 de julio— recordamos al tercer director del Diario de Yucatán, como un hombre íntegro, congruente con los valores cívicos y morales, defensor de la libertad de expresión, de la verdad y de la democracia.

Lo recordamos como un experto en el arte de informar, reportero, cronista deportivo, comentarista de la cultura y de la sociedad, redactor y editorialista.

Recordamos cuando asume la subdirección del periódico en 1967 y a los años siguientes se inicia una campaña contra el Diario por informar el fraude electoral en Yucatán y se derivaron atentados y bloqueos económicos y noticiosos impuestos por los gobiernos estatal y federal.

También lo recordamos cuando fue director general del Periódico de la Vida Peninsular del 3 de febrero de 1986 al 31 de mayo de 2009 y nunca cedió a las presiones políticas y amenazas, así como también la defensa de las libertadas públicas en su conjunto, lo que derivó en nuevos enfrentamientos del periódico con el gobierno estatal en las décadas de los 80 y 90 en defensa de la libertad de expresión.

Con motivo de cobardes, anónimos ataques al Periódico de la Vida Peninsular lo recordamos en el editorial del 30 de agosto de 1992 en el que denuncia: “Si la verdad incomoda y daña, si el conducto para que trascienda e influya es el periodista, pues a éste hay que silenciar. Si así se piensa, el error, como la historia yucateca lo demuestra, es garrafal. La eliminación del periodista no se traduce en supresión de la verdad: Acaba por exaltarla. La verdad suele ser la superviviente final de los atentados contra la libertad de expresión”.

Lo recordamos al recibir el Premio Nacional de Periodismo en el Teatro Esperanza Iris de Ciudad de México, en mayo de 2009 y al recibirlo en su discurso de aceptación manifiesta su amor, cariño, respeto y gratitud por sus antecesores, la familia, el trabajo y el deber de conciencia y expresa: “Permítame unos minutos para hablarles de una trayectoria de 100 años de periodismo. En mi vida de periodista he tratado sólo de seguir las enseñanzas de mi abuelo don Carlos R. Menéndez González, fundador y director del Diario de Yucatán, y de mi padre don Abel Menéndez Romero, segundo director. En el editorial de fundación mi abuelo consagró el periódico a la defensa de la verdad, la justicia y las libertades políticas. De mi padre recibí una lección inolvidable: la lealtad, el respeto y la admiración con los que siguió paso a paso las huella de su padre, en el seno del culto al trabajo, del culto a la difusión y promoción en la familia y la sociedad, de los valores cívicos y morales que México necesita hoy….. En nombre de mi abuelo y de mi padre como un homenaje a sus trayectorias de apóstoles de la presa libre, recibo y agradezco la mitad de este premio: el diploma. No está en mí, no me corresponde juzgar cuando yo he aprendido de las enseñanzas de mi abuelo y mi padre, pero sí sé, estoy seguro, que tengo algo en común con ellos. En su nombre, como un homenaje a sus trayectorias de compañeras entrañables, recibo y agradezco la otra mitad del premio; la escultura”.

Lo recordamos en el primer aniversario de su fallecimiento como un gran luchador social, un pensador ilustre, periodista, y sus acciones y congruencia dejan huella en la memoria histórica del Diario de Yucatán.— Mérida, Yucatán.

hjpvdirector@hotmail.com

Abogado y asesor jurídico

 

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