Reciente protesta de vecinos de Cordemex y Sodzil Norte por la construcción de un estadio en la zona

El nuevo estadio podría resultar un “elefante blanco”

Como un proyecto fuera de escala urbana y desproporcionado para la zona norte de Mérida consideró la construcción del Estadio Sostenible de Yucatán el doctor en arquitectura Marco Tulio Peraza Guzmán, profesor investigador de la Facultad de Arquitectura de la Uady.

Con la aclaración que no conoce el proyecto, los documentos técnicos ni los estudios que sustentan el proyecto del Estadio Sostenible, sino solamente lo que han difundido en la prensa el gobierno del Estado y los promotores, el doctor Peraza Guzmán aceptó dar su opinión sobre esta construcción y su impacto en las inmediaciones del terreno donde se edificará.

Lo primero que dijo es que este tipo de obras de carácter masivo, que tiene un impacto importante en la ciudad, ya no debería construirse en zonas habitacionales de gran densidad ni rodeado de plazas comerciales, ya que tendrá un impacto negativo en la vida de los vecinos y puede generar un mayúsculo problema vial.

“Desde hace tiempo lo sostengo, las obras que tienen impacto en la ciudad no deben decidirse de manera unilateral por los gobiernos o grupos interesados directamente en ellos”, señaló.

“Esta política unilateral ya vimos los problemas que conlleva. Ya lo vimos con el ‘paso deprimido’ y ahora querer meter el Tren Maya a La Plancha. El gobierno federal tuvo que dar marcha atrás en su intención de que entre el ferrocarril en la ciudad. No hubo ninguna consulta, análisis de profundidad ni estudio, esa era una decisión que fue tomada en su papel de gobierno”.

“En esta etapa que estamos viviendo ya no corresponden las decisiones unilaterales, la ciudadanía ya se comporta como mayor de edad y no ve como papá al gobierno”.

Conciencia

El especialista destacó que Yucatán tiene una alta participación social y va a tono en cada anuncio de proyectos que son de alto impacto urbano, social y económico. Y por ello lo cuestiona desde su presentación, como ocurre con el Estadio Sostenible.

La sociedad actual meridana tiene una mayor conciencia proactiva y mayor educación, por ello se ve su alta participación cívica y ciudadana, los que están atrasados en participación son los gobiernos federal, estatal y municipal.

A su decir, los gobiernos ya no pueden hacer este tipo de anuncios espectaculares, que es propaganda política para ellos, si no consultan a la sociedad.

“No es una obra que esté respondiendo a una sociedad que demanda y toma decisiones en obras de esta naturaleza”, señaló. “Esos terrenos que rodean al Siglo XXI se planearon para la instalación de hoteles, equipamiento de servicios y plazas comerciales”.

“Cuando inició toda esta estrategia de desarrollar un polo de equipamiento en el norte fue una visión del siglo pasado, se incorporaron los terrenos de Cordemex para este fin y esta zona ya tiene una actividad mayor a la que tuvo entonces. Se debió revisar esta estrategia del siglo pasado sobre el polo de equipamiento en vez de construir un estadio deportivo”.

“A simple vista es desproporcionado, fuera de lugar en relación con la zona urbana, se hubiese pensado en construirlo más adelante y no hubiese tenido tantos problemas”, indicó. “Más adelante (se refirió a las tierras de la carretera Mérida-Progreso) hay más terrenos, más áreas verdes”.

“En este uso del suelo en materia deportiva hay muchos ejemplos de estadios que concentran masivamente a la gente y tienen las instalaciones para la cantidad de vehículos que llegan, o para un sistema de transporte muy grande para mover a la gente que se concentran en un mismo horario”, apuntó.

“Sin duda perjudicará más cuando haya algún evento deportivo o musical y coincida con actividades especiales de las plazas comerciales, que llegan a tener una afluencia muy grande y puede convertirse en un problema mayúsculo para la vialidad”, consideró el arquitecto Peraza Guzmán.

“Evidentemente bajo estas circunstancias, está fuera de escala urbana. Se nota que apenas cabe el estadio en el terreno (de la ex Normal ‘Rodolfo Menéndez de la Peña’), no tiene áreas complementarias, ya no digamos solo de estacionamiento, el problema que viene con el manto freático porque ya no pueden hacer estacionamiento subterráneo, tendrá que ser de niveles en un edificio vertical, tienen que usar los estacionamientos laterales y puede ser complicado para la vialidad”, subrayó.

“Está forzada esa obra en ese terreno que tiene disponible y que al parecer será una concesión para una inversión público privada. Es un terreno insuficiente para un estadio que tendrá una capacidad de más de 30,000 aficionados”.

El doctor Peraza Guzmán reiteró que, en su opinión particular, no parece una decisión acertada construir el Estadio Sostenible en ese terreno y zona urbana de Mérida. Es un proyecto con un futuro incierto porque no se sabe si podrán realizar los eventos que planea ni si tendrá los resultados que esperan, podría convertirse en un “elefante blanco” que solo empeoraría la situación del norte de la ciudad.

“Debió haber llevado otro camino: primero una consulta adecuada, un ordenamiento técnico, transparentar todo el proceso, consensuar dónde ubicar la obra, a lo mejor un Estadio Sostenible sí es necesario para Mérida, pero habría que ver el lugar idóneo donde debe estar”.

“En ese terreno de la Normal no parece que sea el lugar adecuado, esa zona es para un gran equipamiento, es una estrategia de planeación del siglo pasado, se desarrolló como polo económico y urbano cuando esa zona no tenía el desarrollo y problemas urbanos de ahora ni la gran cantidad de población que tiene con el surgimiento de grandes fraccionamientos y colonias”.

“No tiene posibilidades de funcionar exitosamente este estadio”, consideró.

“Ese lugar tendrá muchas complicaciones, los vecinos de Cordemex y Sodzil experimentarán los problemas cuando se llenen las calles de autos, cuando bloqueen los accesos a su cochera y evidentemente no se podrá transitar por ese lugar, porque el fraccionamiento Cordemex se planeó para obreros que viajarían en bicicleta o motocicletas toda su vida y por ello sus calles son muy angostas.

Los automovilistas que vayan al Estadio Sostenible buscarán otras alternativas y también por allí crearán problemas viales.

Además, indicó, está comprobado que donde hay eventos masivos siempre surge el comercio informal para aprovechar la aglomeración de la gente, así que cuando se instalen los carritos no solo bloquearán las calles, sino que ocuparán aceras, taparán las entradas de las casas, generarán un problema de higiene y ambiental porque producirán basura, tomarán electricidad de los postes públicos y de las tomas de agua potable.

Otros problemas

“Todo lo que se consuma fuera del estadio afectará a los vecinos de esa colonia y fraccionamientos, los habitantes tendrán que vivir así o vender su propiedad porque ya no tendrán la misma vida tranquila de ahora”, señaló el doctor.

“Es bien conocido que cuando surgen vendedores informales y hay eventos masivos también están presentes vendedores y enganchadores de drogas. Siempre cuando la gente sale eufórica o triste de un evento deportivo pueden causar desmanes porque obviamente ingieren bebidas alcohólicas, por lo que también la seguridad ciudadana estará en juego”.

El académico universitario y experto en urbanismo no se imagina lo que vivirán los habitantes cuando a altas horas de la noche los miles de aficionados inunden las calles y avenidas de esa zona para festejar los eventos deportivos y musicales.

“No sé si el proyecto tiene algún estudio del impacto negativo o positivo que tendría esa obra y la forma de solucionar los problemas que se esperan que ocasione”, indicó. “Estas obras ya no deben hacerse dentro de la ciudad, sería una falta de responsabilidad del gobierno decidir que esté en ese lugar si no cuenta con los estudios”.

“Otro gran problema de esta obra es su pertinencia social, si no es pertinente no contará con el apoyo de la sociedad, no creo que sea conveniente para ningún gobierno porque generará problemas a esa zona de la ciudad”.

En su opinión, no es justificable que el gobierno o los inversionistas aleguen que con el Estadio Sostenible las propiedades aumentarán su plusvalía. Cree que eso es lo que menos le interesa a los propietarios de las viviendas que estarán en los alrededores de esta infraestructura moderna, pues simplemente “no podrán vivir allí, se tendrán que ir y eso afectará su forma de vida porque muchos años han vivido en ese asentamiento humano”.

El doctor Peraza Guzmán sostuvo que será muy difícil que convenzan a la sociedad meridana que es un buen proyecto, la forma unilateral de desarrollar este proyecto demuestra que los gobiernos estatal y municipal no terminan de aprender sobre la importancia de la participación ciudadana en la toma de decisiones, y sin duda tendrá un costo político y social si se construye tal como fue presentado. — Joaquín Chan Caamal

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