Los módulos de vacunación instalados en el Centro Deportivo de La Inalámbrica y en el Centro de Convenciones Siglo XXI recibieron hoy a una gran cantidad de adolescentes de 15 a 17 años que acudieron a recibir la segunda dosis contra Covid-19.
En el último día de inmunización la afluencia fue constante, pero las filas no rebasaban las 40 personas porque avanzaban rápido.
Las filas por la vacuna, solo por momentos
Por momentos no había fila de espera, pero de repente llegaban grupos de jóvenes acompañados de sus padres o algún familiar adulto, como se solicita al ser menores de edad, y entonces se formaban las colas.
Fue fluido el ir y venir de personas, igual que la atención de quienes vigilan el ingreso.
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“Sólo se está vacunando a jóvenes de 15 a 17 años de segunda dosis”, aclaraba de cuando en cuando la persona que daba acceso a la vacunación en la Inalámbrica.
Esto, porque llegaron varios jóvenes que querían aplicarse la primera dosis, pero se les explicó que los rezagados tenían que acudir a otras unidades de atención.
“Con su comprobante en la mano (de la primera dosis) para que sea más rápido, por favor”, decía.
Último día de segundas dosis a jóvenes en Mérida
Hoy domingo es el último día para la aplicación de la segunda dosis para jóvenes de 15 a 17 nacidos en noviembre y diciembre, aunque se permitió la vacunación sin importar el mes de nacimiento.
Los únicos requisitos indispensables eran que estuvieran en el rango de edad y contaran con la primera dosis.
No se vio a los adolescentes temerosos como en la primera dosis, que hizo a muchos sudar de los nervios y a otros hasta lágrimas les sacó.
Acuden con mayor tranquilidad a la vacunación
Esta vez se les observó mucho más tranquilos y varios de los recién vacunados aseguraron que no les dolió. Salieron de la inmunización tranquilos con sus acompañantes adultos.
Muchos se dirigieron a los puestos ambulantes de vendedores que desde temprano se instalaron en el camellón frente a la entrada vendiendo botanas como chicharrones, papitas, nachos, granizados, aguas y refrescos.
Varios policías vigilan el tránsito en la zona y que todo transcurría con calma.
Las 6 de la tarde fue la hora de cierre de los módulos de vacunación.
