Juan Sulub, de 50 años de edad y vecino de la comisaría de San José Tzal, viaja a colonias de Mérida, para hacer trabajos de tejido de petatillo con tiras de bejuco o trabajar con plástico para silletas de jardín.

Desde hace 25 años teje respaldos de sillas, sillones y hasta los asientos.

El artesano lamentó que en los últimos años el trabajo haya bajado mucho debido al precio del material como parte de todo lo que ha subido de precio, entre otras causas. El kilo de las tiras de bejuco cuesta $2,000.

También refirió que las piezas tejidas con tiras de bejuco son un riesgo que toman las personas.

Siempre les digo que como les puede durar hasta 30 años te puede durar 15 días, dependiendo del mueble y del material como llega, explicó.

A su decir, las piezas tejidas deben estar en interiores y pasarles un trapo húmedo para que “tomen agua” y no se resequen. Si la pieza está afuera se seca el bejuco y su vida útil se reduce.

Aunque las personas usen plástico, puntualizó, el tejido en sus sillas no les tardará mucho porque el material viene muy malo, no es como el de antes.

Además de tejer con fibra vegetal, realiza tejidos en plástico para las silletas de jardín. Recordó que su cuñado le enseñó hacer tejidos porque también se dedica a esto y él se lo enseñó a sus hermanitos.

Juan Sulub refirió que lo primero para tejer el petatillo es hacer huecos en la silla o sillón. A veces ya vienen preparados y solo hay que limpiarlos, para ensamblar el material.

Los precios del tejido varían dependiendo del tamaño de la pieza.

Hay muebles que le salen hasta en $600, $700 hasta $1,000, $1,500 y el trabajo puede llevar días.

Él no va pregonando su trabajo de casa en casa porque “bendito el Señor” muchos ya lo conocen y le llaman para hacer los tejidos.

Su mayor alegría, compartió, es ejercer su trabajo porque éste se está acabando, son pocos los tejedores que hay en la entidad.

A la par, el material es caro y muchas personas tiran el mueble, no lo quieren reparar porque les dice que sale caro y no tarda el material. Por eso ahora hay menos trabajo, lamentó.

A las personas mayores les gustaba mucho este trabajo y ahora la juventud cuando fallecen sus familiares tira los muebles.

Por otro lado, subrayó, para este trabajo hay que tener mucha paciencia. Hay piezas que se elaboran en unas siete horas y en otras ocasiones hay que regresar para terminar el mueble.

Para este trabajo se emplean diferentes materiales como cortauñas, cuchillos y maderas.

Finalmente comentó que también se necesita agua para mojar las tiras de bejuco que se traen desde Tailandia, según les han dicho donde compran el material.

El teléfono de Juan Sulub es 9992-31-59-76.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán