El psicólogo Rodolfo Jiménez Delgadillo, de los Centros de Integración Juvenil, afirmó que las adicciones como el alcoholismo afectan a la familia, ya sea que provengan del padre o de la madre.
El especialista expuso antes de su intervención ante decenas de personas que todas las familias en algún momento son disfuncionales. La diferencia con una funcional es que ésta es sana, hay relaciones donde las persona crecen, son libres, pueden opinar, hay límites y los hijos van creciendo socialmente.
Además hay comunicación con los padres, con los hermanos, hay valores bien establecidos, mucho amor y los papás son felices.
Explicó que existen relaciones donde los papas quieren ver felices a sus hijos y ellos como pareja no lo son. Una familia disfuncional, agregó, en lugar de ser un lugar seguro, un lugar de crecimiento, de desarrollo integral de las personas, es un lugar donde hay violencia, miedo, no hay comunicación y estos estereotipos de género dominan.
El hombre lleva la batuta, es el que manda y los hijos van creciendo a lo mejor sin límites, sin valores, viviendo más en la calle.
Afirmó que los papás no están tan atentos e involucrados en la vida de los hijos, de la escuela y amistades.
“Yo le llamo familia psicotóxica disfuncional. Hay chantaje, manipulación y las personas no tiene un desarrollo integral sano”.
El psicólogo Rodolfo Jiménez advirtió que el alcoholismo en Yucatán es alto. Es uno de los primeros estados en la república en consumo y eso afecta a toda la familia y al vecindario, no sólo al individuo.
“Con el consumo de alcohol, como es una droga legal, hay poca percepción del riesgo y hay una normalización del consumo. Basta a ir a las tiendas de conveniencia: lo que más se vende son las cervezas”.
“Se ha normalizado el consumo excesivo de alcohol en el estado y eso a veces influye en que haya violencia en la familia. Con el alcohol no hay filtros y afecta el funcionamiento cerebral. Entonces la violencia aumenta y se desarrollan otro tipo de relaciones tóxicas”, dijo.
Antes de la exposición se realizó una ceremonia protocalaria encabezada por Pedro Oxté Conrado, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (Croc), y Joana Noemí Briceño Ascencio, directora del Centro Estatal de Prevención del Delito y Participación Ciudadana.— Claudia Sierra Medina
