Cuando uno trata de hacer que la ley prevalezca, a veces no es bien visto con ese sector, aseguró el abogado Raziel Villegas Núñez, autor del libro “Práctica del derecho ambiental en México” que anteayer martes fue presentado en el Salón de Usos Múltiples “Dr. Jorge Muñoz Rubio” de la Universidad Marista.
La práctica del derecho ambiental en México es súper importante y el día que en este país nos demos cuenta las cosas cambiarán, dijo.
Si no tomamos en cuenta la parte ambiental, apuntó, no podemos hablar de una actividad económica que realmente sea exitosa ni de un crecimiento en la educación. No podemos hablar de civismo, no podemos hablar de salud, no podemos hablar de agricultura, no podemos hablar de pesca si no tomamos en cuenta el tema ambiental.
Este es su primer libro, antes había hecho dos coautorías.
Villegas Núñez expuso que es evidente que las cosas están cambiando porque las hemos alterado. No habíamos visto esas temperaturas y sequías extremas y esas lluvias tremendas, entonces creo que ya nos empezamos a dar cuenta que hay que despertar.
Luego comentó que el derecho ambiental tiene que regir la expansión de Mérida, donde hay una biodiversidad tan grande.
No sé si para bien o para mal, pero el acceso al agua es muy fácil aquí, entonces la gente no lo cuida ni lo valora, si se dieran cuenta de lo que sufren en Monterrey, Ciudad de México, Sinaloa, Sonora o Coahuila tal vez la cuidarían más, lamentó.
Yucatán tiene unos recursos naturales envidiables y hay que cuidarlos, apuntó.
De su obra dijo que es muy interesante porque trató de mezclar muchas cosas,“muchos factores para que fuera muy atractivo para mucha gente.
Se hacen análisis jurídicos profundos, como por ejemplo la infracción de cambio de uso de suelo en terrenos forestales, cómo se conforma, qué elementos hay que acreditarla, cuestiones de legalidad en una inspección y vigilancia, “todo ese tipo de cosas se abordan”.
La práctica del derecho va más allá de la teoría jurídica, señaló. Entonces también analiza de qué manera inciden las políticas públicas si el gobierno no quiere gastar dinero en inspecciones o sanciones.
Igual analiza cuestiones que tienen que ver con grupos de poder, como algunos empresarios presionan a la autoridad o a los niveles más arriba de ella para tratar de evitar o frenar sanciones.
Incluso trata malas decisiones. En un par de capítulos habla de la época del presidente Felipe Calderón, donde su servidor trabajaba en la Profepa.
Como se sabe. el ex gobernador Patricio Patrón Laviada fue titular de la Profepa en la administración de Calderón.
Trabajé 10 años en el sector ambiental y había instrucciones que a lo mejor no eran las mejores o las más adecuadas, había que pelear entre cumplir una instrucción política o hacer que la ley prevaleciera. Y cuando uno trata de hacer que la ley prevalezca, a veces no es bien visto con ese sector.
Traté que el lenguaje del libro fuera atractivo no solo para ahogados, sino para estudiantes, profesores y gente que no es abogada porque la narrativa es suave.
Hay un asunto que narro también de una situación en la que me amenazaron de muerte. El libro es como una guía y al mismo tiempo un balde de hielo en la espalda para que despertemos.
En la presentación de la obra participaron el exgobernador Patricio Patrón Laviada, quien fue procurador federal de protección al ambiente; Ramiro Rubio Ortiz, ex subprocurador de Recursos naturales; Alfredo Arellano Guillermo, exdirector nacional de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas en la península de Yucatán, y María Andrade Hernández, directora de Pronatura en Yucatán.
Los invitados felicitaron al autor por su obra y también recordaron algunas anécdotas en su labor de protección del medio ambiente.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
