Ante la carestía de los fertilizantes por la guerra entre Rusia y Ucrania, productores del Consejo Agroalimentario de Yucatán priorizarán el uso de biofertilizantes naturales en los cultivos del campo yucateco, manifestó el presidente de esta organización privada, Nerio Torres Arcila.
En el marco del cierre de actividades 2022, el Capítulo Yucatán del Consejo Agroalimentario realizó un análisis de la situación de la producción agroalimentaria del Estado que fue positiva en términos generales y salió como primer obstáculo la carestía de los fertilizantes químicos, que hoy en día están demasiado caros porque es difícil su importación de Ucrania, de donde provenía el 45 por ciento de estos productos químicos.
Además del alto precio del producto por el conflicto bélico, el flete de la transportación marítima es muy caro por el alza en los combustibles y contenedores.
“La prioridad el próximo año es la producción de biofertilizantes en México para que suplan las importaciones”, señaló Torres Arcila en la reunión de socios.
“La falta de fertilizante químico está ocasionando el abandono de plantíos del campo, eso hay que revertirlo, y por ello se priorizará el uso de biofertilizantes naturales. Incluso, una empresa del norte del país, con presencia nacional, pretende ampliar sus horizontes hacia la Península de Yucatán”.
Además, dijo que ya se utiliza la gallinaza y cerdaza y otros productos naturales sometidos a procesos de composta para que la tierra rinda más y los productos agroalimentarios de consumos queden libres de químicos, tal como es la tendencia al día de hoy.
“En términos generales y comparativos con otras regiones del país, Yucatán tuvo una producción agropecuaria positiva en este año”, destacó el presidente del CAY. “El clima soleado durante la mayor parte del año, el abasto de agua y la seguridad que prevalece fueron factores favorables para la producción de alimentos. No tenemos un registro de toda la producción agroalimentaria, pero fue muy positiva y por ello siguen llegando empresas productoras de alimentos al Estado”.
Torres Arcila también recordó que en junio pasado se instaló un “agrocluster” muy importante que buscará reactivar con fuerza la industria henequenera en Yucatán porque tiene tecnología para hacer producir el henequén aun en zonas muy difíciles, donde predomina la piedra y poca tierra.
Se le preguntó si el gobierno federal incluyó en su programa “Sembrando Vida” y le destinó presupuesto para 2023, como ofreció el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, en sus visitas a Yucatán.
Sabe que sí, argumento, pero alegó no tiene los detalles del plan.— Joaquín Chan Caamal
