Un procedimiento a todas luces corrupto, con testigos vendidos y jueces que favorecen en todo momento al procesado son las acusaciones de la madre de Sergio Serrano Navarro, conocido en vida como Sergio Serranova, quien fue asesinado de 32 puñaladas en cara, cabeza y cuerpo.

La madre ahora clama justicia para su hijo por lo que llama un acto cometido con saña, no una riña como dictó la jueza del caso.

Martha Navarro, madre de Sergio Serranova, pide la intervención de las autoridades para frenar lo que considera un descarado favorecimiento al acusado de ultimar a su hijo, a quien incluso la jueza nunca se dirige como acusado o procesado, sino con un cálido “joven Braulio”.

Su exigencia es que se le dé la pena que merece conforme a la ley, “nada más, ni un día más ni uno menos, pero lo que estas juezas están haciendo es un atropello, un favoritismo descarado”, asegura la madre del fallecido.

Se pregunta de qué sirve que los jueces juren cumplir la ley, si se dejan comprar y manejan todo a su conveniencia.

Juez declara homicidio como “riña con carácter de provocado”

En la audiencia celebrada el martes 12 pasado, la jueza Segundo del Tribunal de Juicios Orales emitió el fallo condenatorio como “cometido en riña con carácter de provocado”.

A la señora Martha Navarro le parece algo totalmente incongruente, cuando las propias declaraciones del acusado y los datos aportados por el perito del caso denotan con claridad que fue un homicidio violento.

¿Qué le pasó a Sergio Serranova?

Como se recordará, el productor de espectáculos Sergio Serranova fue ultimado en su casa de Francisco de Montejo el 6 de diciembre de 2019; al día siguiente uno de sus colaboradores lo encontró muerto en el piso de la sala de su casa, en medio de un charco de sangre.

La madre del hoy occiso resalta que en la primera audiencia del caso, el 23 de diciembre, el juez Luis Edwin Mugarte Guerrero (ya fallecido) vincula a proceso al acusado no sin antes mencionar, luego de escuchar a la Fiscalía y a la defensa, que para él no se trataba de un homicidio en riña. Ni homicidio simple, sino de homicidio calificado.

Asimismo, explicó que tenía la autonomía para resolver el caso, por lo que terminaría la etapa intermedia y el caso se pasaría a otros jueces, quienes determinarían el fallo luego de analizar y desahogar todas las pruebas.

El 28 de marzo recién pasado se retomaron las audiencias y comenzó el desahogo de pruebas y de testigos. Acorde a las declaraciones de la madre de Sergio, se notó abiertamente que todos los testigos del acusado estaban comprados.

Le llamaron poderosamente la atención las palabras del médico que atendió al asesino confeso en un hospital particular del poniente de la ciudad, que una vez sentado y sin esperar que se le preguntara nada dijo que el hecho había sido una riña.

Más testigos implicados

Igual señala que inicialmente el acusado dijo a los médicos a los que acudió para ser atendido que lo habían asaltado, pues tenía varias lesiones en las manos.

Primero se dirigió a una sucursal de Farmacias Similares, cerca de su casa en el fraccionamiento La Herradura en Ciudad Caucel, donde fue atendido por una doctora y ella también acudió a la audiencia a declarar a favor del acusado.

Otro personaje presuntamente comprado y que acudió a dar sus declaraciones fue el chofer de una plataforma digital (Didi) que transportó al asesino de la casa del occiso a Ciudad Caucel. Se le preguntó si vio que el acusado tenía manchas rojas en manos y ropa: dijo que no.

Además, declaró que el acusado le pidió usar su celular, pero no se lo dio, por lo que el individuo sacó su teléfono e hizo una llamada, pero cuando se le preguntó si escuchó lo que decía, de nuevo manifestó que no.

Lo que sí corroboró es que sacó de la casa varias maletas, que le ayudó a subir al automóvil.

La madre de Sergio afirma que fue un juego de tres maletas de su hijo, en las que sustrajo ropa, artículos de valor y dinero en efectivo que el hoy occiso tenía para cubrir varios gastos relacionados con la empresa de espectáculos que dirigía.

A la señora Martha Navarro le sorprendió que en las audiencias el acusado vistiera, con total descaro, la ropa y zapatos que reconoció eran de su hijo.

El de Sergio Serranova, un crimen con saña: acusa

Ella asegura que en proceso de juicio oral el único que ha actuado de buena fe es el perito en criminalística de la Fiscalía, doctor Francisco Andrés Yam Pinto, quien narró lo que encontró en el lugar de los hechos, las numerosas heridas que se hicieron a la víctima, a quien apuñalaron en 32 ocasiones con un cuchillo de sierra, 23 veces en cabeza y cara, y nueve en el cuerpo.

Cuando se mostraron las fotos del lugar de los hechos, y se le preguntó por qué había manchas rojas en el techo y paredes, el perito contestó que fue por tener al hoy occiso acostado en el piso de la sala, donde se presume se le ultimó. La sangre se proyectó al clavarle en forma vertical una y otra vez el arma punzocortante que se utilizó, de manera que al sacar y volver a clavar el arma la sangre se impregnó en todos lados.

El dictamen de la muerte fue traumatismo craneofacial porque, además de las puñaladas, el asesino confeso propinó golpes en la cabeza y cara a Sergio con una figura de la torre Eiffel que se encontraba sobre la mesa de la sala como adorno.

Por lo anterior, Martha Navarro reafirma que su hijo fue sometido y ultimado con violencia, por lo que no comprende cómo es posible que la jueza a cargo emita un fallo de “homicidio en riña con carácter de provocado”.

“Todas las pruebas muestran que lo quería matar, pues si hubiera querido solo robar le daba un golpe para dejarlo inconsciente y se llevaba lo que quisiera, pero le dio 32 puñaladas con total saña, le abrió el tórax, le rompió tres costillas y lo golpeó repetidas veces con un objeto metálico”.

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