Enfrentando la carestía

Consejos para hacer rendir la quincena; el dinero cada vez es menos y las cosas cuestan más

Consejos para que rinda la quincena pese a la inflación
11/5/2022 · 02:06

Una expresión muy popular de nuestros padres y abuelos para referirse a la carestía de la vida es aquella que versa: “Hay que echarle más agua a los frijoles”.

La sabiduría popular, el “vox populi”, “vox dei” (La voz del pueblo es la voz de Dios), es elocuente cuando se trata de la estrechez económica, siempre latente y a la cual aunque nos vamos adaptando no deja de ser estrechez.

Tiempos difíciles siempre han existido y las amas de casa se han convertido en las administradoras de la austeridad.

El dinero cada vez es menos y las cosas cuestan más

En su cotidiano andar por los mercados, plazas comerciales y tiendas, ellas palpan cada día una inflación que parece no tener fin: el dinero cada vez es menos y las cosas cuestan más.

Los hábitos de consumo de las amas de casa se han modificado a la par con una cuidadosa estrategia para hacer que cada peso rinda lo más que se puede, la idea es aprovechar todo y que nada se desperdicie.

A Claudia de la Rosa Canto, empleada, casada y madre de dos hijos, desde pequeña sus padres le enseñaron darle su valor a las cosas, entender que los bienes son satisfactores y como tales deben administrarse de manera adecuada.

La inflación y la carestía de la vida son cosas que le preocupan, entiende que el dinero debe alcanzar para cubrir los gastos más importantes de la casa.

Para tal efecto, Claudia tiene planificada una serie de estrategias para tratar de minimizar el impacto de la crisis en el hogar.

Distribuir la quincena

Distribuir la quincena.— Cuando ésta llega es necesario destinar ciertas cantidades a determinados fines. Por ejemplo, hay que separar una parte para el pago de la electricidad, el agua potable, el gas, el internet, la telefonía celular y/o la tarjeta de crédito.

Algunos de estos servicios se cobran bimestrales, la idea es ir apartando una cantidad pequeña cada quincena para que cuando se tenga que pagar ya se cuente con un colchón que no desestabilice las finanzas.

Ahorrar.— Parece difícil, pero destinar una cantidad al ahorro nos ofrece la posibilidad de enfrentar algún imprevisto.

Claudia comenta que prefiere tener en casa una alcancía donde va depositando algo de menudo o suelto que queda de alguna compra, esto adicionalmente a una cantidad de la quincena que destina para tal fin de manera fija.

Todos colaboran.— Si en la casa hay quienes devengan un salario y viven bajo un mismo techo, todos tienen que colaborar, pero cuando Claudia habla de colaboración esto va más allá, pues cada integrante de la familia tiene que hacer eficiente el gasto en el hogar.

Por ejemplo, el auto no se manda a un lavadero, se lava en casa; similar situación con el cuidado de la mascota, la limpieza del hogar, así como el lavado de la ropa.

Todo es entre todos: se cocina casi siempre entre todos y en ocasiones para dos días, la ida al cine se paga entre todos, lo mismo que la salida a cenar.

Consumo responsable

Se hace un consumo responsable de la energía eléctrica y el aire acondicionado solo opera unas cuantas horas, no toda la noche.

Hacer sinergia con el supermercado.— Esto es saber qué días y en qué lugares comprar.

En su caso, Claudia sabe dónde puede conseguir pollo de calidad a buen precio, así como carnes rojas, quién ofrece mejor precio en carnes frías y quesos, qué pan de molde es el más accesible, quién ofrece la leche con el precio más bajo.

De igual modo, está al pendiente de los días en que frutas y verduras se ofertan a precios más bajos. Saber comprar los días en que el supermercado otorga puntos sobre consumo con vales es fundamental, pues al final de un par de quincenas queda un fondo que puede usarse para completar el gasto.

Maestra en finanzas

La tarjeta de crédito.— Utilizarla es todo un arte que muy pocos dominan y Claudia se ha vuelto una maestra para ello.

La tarjeta solo se emplea cuando te ofrece algún tipo de ventaja o beneficio para adquirir algo urgente, como unas llantas para el auto (hay que esperar a la mejor promoción de la temporada).

Por otro lado, saber las fechas de corte es un plus, ya que al comprar al día siguiente del corte te da la posibilidad de un colchón de días para pagar la deuda sin generar intereses.

Menú.— Preparar el menú de la comida en casa también permite ahorrar. En su casa Claudia suele cocinar para dos días, y así lo ha aceptado su familia.

Se buscan menús ricos, sustanciosos y nutritivos para darle gusto a todos, así un rico mole de pollo hoy, mañana se transforma en unas originales enchiladas; un picadillo del día se convierte al día siguiente en originales empanadas, el atún se puede transformar en una fresca y ligera ensalada y en otra ocasión en un exquisito atún a la vizcaína, etcétera.

Claudia explica que cocinar en casa es un ahorro muy importante, pues comprar comida hecha es caro. Además, cocinar para dos días tiene la ventaja de que se ahorra en gas. Ocasionalmente la familia echa mano de algunos cupones o promociones especiales que ofrecen restaurantes de comida rápida, sobre todo los fines de semana.

En su experiencia, Claudia ha entendido que la carestía de la vida siempre está presente, podemos lamentarnos e indignarnos porque las cosas suben sin control, pero la vida sigue y hay que tomarla como viene, con creatividad y actitud.

En el caso de los alimentos, saber aprovecharlos al máximo es una gran ayuda para hacer llevadera la situación.— Emanuel Rincón Becerra

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