El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Yucatán advirtió que en estos momentos México no se puede exponer a ningún experimento o plan electoral, llámese a, b ó c, y llamó a cerrar filas “por México y nuestra democracia”.

“Desde el CCE Yucatán insistimos en lo ya dicho: no es momento de cambiar las reglas del juego. Por ningún motivo podemos poner en riesgo el patrimonio intangible más importante de todos los mexicanos, la democracia”, dijo Jorge Abel Charruf Cáceres, presidente del máximo organismo del sector privado en Yucatán.

Al opinar sobre el plan electoral alterno del presidente Andrés Manuel López Obrador, que todavía está en discusión en el Congreso de la Unión, el dirigente señaló que la ciudadanía habló claro en la manifestación pacífica del 13 de noviembre pasado, cuando externó su respaldo al Instituto Nacional Electoral (INE).

“Nuestros legisladores no deben poner oídos sordos a este llamado”, enfatizó.

Momento de cerrar filas por México y su democracia

Jorge Charruf manifestó la posición del Consejo Coordinador Empresarial en los siguientes términos:

—Al no ser aprobada la reforma constitucional en materia electoral surgió el llamado plan b, que busca influir en la política electoral mediante leyes secundarias, pero en este momento nuestro país no puede exponerse a ningún plan, ya sea a, b ó c.

Es momento de cerrar filas por México y por nuestra democracia. El Poder Judicial y la participación ciudadana serán claves.

—Tenemos un sistema electoral perfectible, pero altamente confiable, para hacer frente a los procesos electorales de 2023 y 2024. Cambios en materia electoral en estos momentos pondrían en situación vulnerable la democracia que tantos años nos costó construir a los ciudadanos.

—Poner a prueba un nuevo sistema electoral, con un proceso tan importante como el de 2024 a la vuelta de la esquina y sin consenso de todas las fuerzas políticas, pondrá en una situación de inestabilidad al país y colgará de alfileres nuestra democracia.

—Pensar que una reforma presupuestal puede servir como método de evolución que permita hacer más eficiente nuestro órgano electoral es no entender el valor que tienen para México la democracia y la institución que ha sido garante de ella.

Entre dos caminos

—México está definiendo su futuro entre dos caminos:

  1. Un México que camina a la modernidad, que fortalece su posición como un país de los ciudadanos, con elecciones limpias, con alternancia en el poder y con una joven pero sólida democracia.
  2.  Un país de regreso al pasado, donde el gobierno era juez y parte en las elecciones, donde nunca imaginamos la alternancia… Sería dejar en las páginas más oscuras de nuestra historia a un México que costó mucho trabajo a los ciudadanos lograr.

—México es un país democrático gracias a un Instituto Nacional Electoral fuerte y de esencia ciudadana. Eso, a pesar de cualquier circunstancia, nos hace un país atractivo para la inversión y, sobre todo, un país en donde quienes deciden somos nosotros, todos los ciudadanos.

El valor del voto en México

—Poner en riesgo el funcionamiento del INE es poner en riesgo algo que nos hace iguales a todos los mexicanos: el valor de nuestro voto en las urnas. Y, además, pone en jaque nuestra democracia.

—La consolidación del órgano electoral ciudadano derivó en el nacimiento de un país renovado, un México democrático.

—Haber logrado tres veces la alternancia en menos de 30 años, de manera pacífica, habla de lo alcanzado con un sistema democrático joven y en manos de los ciudadanos.

—Desde luego, debemos entender que nuestro órgano electoral continuará evolucionando, al igual que nuestra democracia, pero cuando decidamos hacer cambios, hagámoslos con el diálogo como herramienta y el consenso como objetivo. Y en el momento adecuado.

—Las grandes reformas político-electorales que han fortalecido la democracia en nuestro país se han alcanzado en medio del consenso de las partes y siempre con el tiempo suficiente para no ser afectadas por elecciones inmediatas, como actualmente se pretende, a unos meses de que empiecen las campañas rumbo a 2024.

—Consensuar las reglas del juego garantiza que ganadores y perdedores estarán de acuerdo con los resultados, sean los que sean.

—A nuestros legisladores les reiteramos el llamado a que en todas las iniciativas privilegien el diálogo, el consenso y, ante todo, el respeto a la Constitución.

—Los ciudadanos hablamos claro en la histórica manifestación pacífica del domingo 13 de noviembre. Mexicanas y mexicanos manifestamos a lo largo y ancho del país nuestro total respaldo y confianza al INE, como garante de la democracia en México.

—México está ante una oportunidad histórica de atraer inversiones que están saliendo de Asia, buscando acercarse al mercado de Estados Unidos, que pudieran generar innumerables oportunidades para las mexicanas y los mexicanos.

Señales de certeza democrática

—Es momento de enviar señales de certeza al mundo y es el INE el que muestra la mejor cara de México, la de un México democrático, la del México de los ciudadanos.

Mantengamos al INE autónomo, sólido, imparcial y en manos de los ciudadanos. Desmantelarlo sería desmantelar un logro de todos los mexicanos.

—El valor del INE se ve reflejado en la paz social, en elecciones limpias y en una democracia que se fortalece y consolida en el tiempo.

El llamado plan b busca modificar la estructura del INE a lo largo del país, complicando así que el instituto pueda garantizar el correcto funcionamiento del aparato electoral durante las campañas y el día de la elección.

—De ser avalado finalmente en el Congreso de la Unión, el plan b estaría poniendo en riesgo el valor y la consecuencia del voto de cada uno de las mexicanas y los mexicanos que salgan a votar.

—Eso no puede ser bueno para México, su gente y su futuro.