El Sureste es el cuarto productor de madera del país, con un valor creciente, y su producción está de moda por la calidad, manifestó Edgardo Martínez Duarte, presidente de la delegación Sureste de la Cámara Nacional de la Industria Maderera (Canainma).

Incluso, consideró que además del valor y la utilidad que se le puede dar a la madera, ésta puede ser un buen antídoto contra el cambio climático, ya que es un receptor de CO2 (dióxido de carbono), cuyas emisiones excesivas son una de las principales causas del calentamiento global.

“Cuando haces muebles de madera, por citar únicamente un ejemplo, estás dando forma a receptores de CO2”, enfatizó.

El dirigente fue entrevistado con motivo de que este lunes 6, por la mañana, rendirá protesta para nuevo período como presidente del consejo directivo 2023-2024 de la citada delegación.

Será su tercer período al frente de la Cámara, aunque el segundo de un año completo. El primer ciclo fue más corto, ya que entró en funciones en lo más álgido de la pandemia de Covid.

Han confirmado su asistencia a la ceremonia, entre otros, el alcalde de Mérida, Renán Barrera Concha; el secretario de Fomento Económico y Trabajo, Ernesto Herrera Novelo, en representación del gobernador Mauricio Vila Dosal; el presidente nacional de la Canainma, Bernardo Morales Rodríguez, y los presidentes de las delegaciones de Oaxaca, Jalisco y Estado de México.

Madereros en  el Sureste de México

Edgardo Martínez indicó que aprovecharán la presencia de los dirigentes para hacer una convención, presidida por Bernardo Morales, en la cual él rendirá un informe de los avances de la delegación Sureste y se abordarán asuntos de relevancia para el sector.

Explicó que los visitantes están interesados en conocer el funcionamiento de la delegación de esta zona —que ha pasado de 7 a 64 socios durante su presidencia—, en platicar con los agremiados, en recorrer los aserraderos instalados en Yucatán y en mostrar también lo que ellos producen.

La delegación Sureste de la Canainma está formada por madereros de Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Tabasco y Chiapas.

Sobre los avances conseguidos en sus dos primeros períodos como presidente de la Canainma en el Sureste, Martínez Duarte indicó, antes de entrar en detalles, que la clave de los buenos resultados ha sido un programa de trabajo basado en comisiones. Cada una tiene un responsable que se coordina con el presidente.

Además, agregó, se formó el consejo consultivo de expresidentes de la delegación, que se reúne periódicamente. Son seis expresidentes con vida y en la reunión más reciente, de este año, asistieron cuatro.

Ya se activó también la Comisión de Jóvenes Industriales de la Madera, que tiene 15 integrantes que se reúnen cada mes. El objetivo, señala el entrevistado, es formar los “cuadros de reemplazo” en la Cámara y en ese sector industrial, con nueva visión para tomar un impulso mayor.

“Queremos que esos jóvenes desarrollen habilidades éticas y de servicio, de acompañamiento al cliente”, continuó.

Otro aspecto importante, sostuvo, es la consolidación de las cadenas productivas. Por ejemplo, el que hace muebles necesita la madera; el que surte la madera necesita del aserradero, y éste tiene que recurrir al ejido para adquirir la materia prima.

Lo que se hizo, prosiguió, es enlazar esa cadena y generar un círculo virtuoso. La consecuencia inmediata fueron una mayor competitividad y mejores precios.

“La primera tarea fue ofrecerles a los agremiados las cadenas productivas”, apuntó. “Las asumieron bien, porque era lo que necesitaban al estar saliendo de la pandemia, y el siguiente paso fue salir a la calle a decir: ‘Oye, mis productos son de buena calidad, a precio competitivo, y tengo el sello de la Cámara’. Esto les dejó buenos dividendos”.

“Hoy por hoy no tengo un solo agremiado, ¡uno solo!, que pueda decir que no está al tope de trabajo”.

Despunta la industria maderera

Más adelante señaló que buena parte del sector maderero está vinculado al sector de la construcción, y al crecer éste en dos dígitos en el último año “jaló” a la industria de la madera.

Otro punto relevante, puntualizó, es que una vez fortalecida la cadena de valor hacia adentro se enfocaron en trabajarla hacia afuera. Es decir, promovieron reuniones con sectores ligados a la Canainma, como los de vivienda y los arquitectos, no solo para mostrarles lo que hacen sino —sobre todo en el caso de los últimos— para conocer sus propuestas y trabajar en sinergia.

Habló también de la importancia de cursos que se han promovido para capacitar a los socios.

A otra pregunta, Edgardo Martínez informó que el valor de la industria de la madera en todo el país, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), es de 2,400 millones de dólares anuales.

Añadió que el Inegi no tiene los datos por estados, solo las cifras nacionales, pero se calcula —con estimaciones aritméticas de los datos del instituto— que el 40% corresponde al Sureste.

Más adelante señaló que Yucatán no es un gran productor de madera en la actualidad, pero sí tiene regular producción —básicamente en el Oriente— y tiene mucho potencial.

En cuanto a los pendientes de sus primeros períodos al frente de la Canainma, dijo que uno de ellos es elevar a 80 la cifra de agremiados.

“Creo que nuestra delegación es para 80. No considero que debamos ser 500, porque es una Cámara especializada”, subrayó. “Debemos estar los mejores y los más capacitados. Tenemos un reto por cumplir. Yo le llamo a eso representatividad”.

También citó otro reto, que considera más personal: empezar a construir o diseñar nuevas oficinas de la delegación, ya que las actuales, en el Centro, son muy pequeñas y no son acordes con el crecimiento de la Cámara.