El fin de quincena, la ola de calor y las playas cercanas ocasionó que la actividad comercial del Centro Histórico de la capital yucateca cayera y se registrara una negra jornada dominical para comerciantes en Mérida.

Menos gente en las calles del primer cuadro y baja actividad comercial fue el signo que prevaleció en la zona comercial del centro de la ciudad y que también se reflejó en la afluencia turística nacional o internacional.
El primer cuadro de la ciudad, principal parámetro de la actividad comercial
El principal parámetro de la actividad comercial y turística siempre se refleja en la plaza grande donde se instala un tianguis artesanal, funciona la heladería Colón en los bajos del corredor del Palacio de Gobierno, las letras turísticas del nombre de la ciudad y la mega banca del Pasaje Picheta que son escenografías preferidas para la foto del recuerdo.

Son lugares emblemáticos donde concurren las familias yucatecas y visitantes para disfrutar de un paseo familiar, de los eventos artísticos gratuitos, para realizar algunas compras, degustar un helado o granizado, fritangas o postres como la marquesita, papas fritas, churros, salchichas y plátanos fritos.
Sin embargo, hoy domingo los comercios en general estuvieron con baja clientela.
“Se fueron a la playa, con el fuerte calor da ganas de ir al mar, seguro Progreso está lleno”, comentó la vendedora de fritangas María Asunción Chi, quien permaneció sentada un largo rato en espera de clientes junto con su esposo.
La vendedora también atribuyó la baja afluencia de clientes a que es fin de quincena, la gente no tiene dinero para gastar en paseos, donde invariablemente aunque vayas a lugares gratuitos, la familia tiene que gastar en pasaje, agua, refrescos, comida o algo que se les antoje de momento.
El vendedor de artesanías de un puesto en el corredor de los bajos de Palacio de Gobierno también comentó que estuvo muy flojo el día y enseguida mostró las mesas de la heladería Colón, algunas de las cuales estaban vacías.
“La heladería Colón es el mejor termómetro de la afluencia turística en el centro, véalo, no hay mucha gente, así ha estado todo el día”, reiteró sin dar su nombre.
Negra jornada dominical para comerciantes en Mérida, ¿se debe a una mala imagen?
Se le preguntó si afectó en algo las pintas a los edificios históricos y artísticos del primer cuadro o hay algún temor a las marchas que realizan los grupos de activistas.
No cree que ese sea el motivo, pero los comerciantes de los alrededores de la plaza grande, de la calle 60 norte y otras donde suelen pasar las marchistas ya empezaron a sentir preocupación de que la agresividad de las feministas sea igual a la de Ciudad de México y empiecen a destruir y quemar los negocios que les plazca.
“Yo cerré cuando me enteré de que llegarían a la plaza”, informó. “No se puede con ellas, son muchas y cada vez son más violentas. Ojalá no lleguen al grado de violencia que se ve en Ciudad de México”.
Otros visitantes que vieron la fachada de la Iglesia Catedral pintarrajeada, al igual que el edificio histórico del Ateneo Peninsular y las columnas del Palacio de Gobierno forradas de madera para que la gente no vea las pintas, comentaron entre con cierta molestia: “creen que haciendo eso les van a hacer caso”.
La escasez de clientes en los comercios, restaurantes y el tianguis artesanal de la plaza grande fue notorio, incluso, se reflejó en los paseos turísticos.
Por ejemplo, el turibús que realiza un recorrido por puntos turísticos del Centro Histórico estuvo aparcado un buen rato en espera de la ocupación que le permita su rentabilidad, las dos calesas eléctricas aparcadas frente al Teatro Armando Manzanero tampoco se movieron por algunas horas por falta de clientes.
Fue un domingo clásico de “cuesta de enero”, pero los comerciantes tienen la esperanza de que el puente del día del natalicio de Benito Juárez y el pago de la quincena permita que la actividad comercial aumente el próximo fin de semana.
