Enlazados por un vuelo directo entre Mérida y Tijuana, Yucatán y Baja California son mercados turísticos muy atractivos y tienen mucho por compartir, afirmó Miguel Aguiñiga Rodríguez, secretario de Turismo bajacaliforniano.

Incluso, recordó, ambos estados iniciaron un proceso de hermanamiento hace dos años, en el marco del Tianguis Turístico 2021 que se realizó en Mérida.

De visita en la capital yucateca para promover los atractivos de Baja California, el maestro Aguiñiga Rodríguez expuso cifras que muestran la importancia del turismo para Baja California: esta industria significa alrededor del ocho por ciento del Producto Interno Bruto de esa entidad.

Solo en Semana Santa, explicó, en el fin de semana se reportó un movimiento económico cercano a los 1,600 millones de pesos. Baja California finalizó 2022 con más de 23 millones de visitantes en el turismo carretero, que es su principal mercado —el que llega del sur de California, Nevada y Arizona, Estados Unidos—, a los que se suman más de 13 millones de pasajeros que arriban por vía aérea.

“Somos un Estado que tiene mucho de la parte de negocios y la parte de turismo”, apuntó. “Algo muy importante es el turismo de salud y bienestar. El 24% de visitantes del Estado llega por algún motivo de procedimiento médico o de salud que se va a hacer dentro de las fronteras. Ese turismo es para nosotros muy importante. Tenemos gente llegando no solo de Estados Unidos sino de Canadá”.

En cuanto a Yucatán, recalcó que representa un mercado muy atractivo y esto se refleja en el interés de bajacalifornianos y de gente del sur de Estados Unidos que toma el vuelo directo que sale de Tijuana hacia Mérida.

El maestro Aguiñiga es secretario de Turismo de Baja California desde 2021, cuando se inició el gobierno de Marina del Pilar Ávila Olmeda. Fue promotor del hermanamiento, ese mismo año, entre Yucatán y esa entidad norteña, con el eslogan “De península a península”.

“Hemos hecho un intercambio gastronómico y económico muy interesante”, explicó. “Chefs de Yucatán han ido a Baja California a cocinar con los mejores chefs que tenemos allí y también hemos traído a Yucatán chefs de Baja California para presentar lo que es nuestra gastronomía. Ya llevamos dos eventos de esa naturaleza”.

“También hemos trabajado mucho con los vinicultores y hemos visto en las cartas de los restaurantes de Yucatán una mayor presencia de vinos del Valle de Guadalupe”.

Mayor conectividad

En visita al Diario acompañado de Vivián Salazar Aguirre, directora de Mercadotecnia de la Secretaría de Turismo de Baja California, el funcionario expuso por qué hay interés turístico entre las dos penínsulas y detalló qué ofrece su Estado a los yucatecos:

—La conectividad de Yucatán ha crecido cada vez más y tenemos un vuelo directo de península a península, que va de la ciudad de Mérida a la ciudad de Tijuana. Es un vuelo bastante cómodo, pero no se trata solo de ese vuelo directo sino de todas las líneas aéreas que ofrecen conexiones, vía Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, que pueden conectar con el mercado de Tijuana.

—Vemos en Yucatán un mercado que va creciendo bastante bien con este vuelo directo. Hay muchos yucatecos que van a visitar Baja California. También hay mucha gente con familiares en el sur de California (Estados Unidos) o en el mismo Tijuana, Ensenada y Mexicali.

—Somos, con Tijuana, la ciudad más alejada al Norte. Somos un estado que colinda con una frontera, que es California, y con San Diego se vuelve algo muy atractivo. Es lo que llamamos la megarregión.

—El aeropuerto de Tijuana conecta con 37 destinos de la República que llegan de manera directa. El aeropuerto de Tijuana es el segundo mejor conectado del país. Son más de 13 millones de pasajeros que año con año llegan a esa terminal.

—Tijuana ofrece ese contraste de experimentar lo que es una ciudad fronteriza con una de las ciudades más importantes de Estados Unidos. San Diego es una de las potencias de Estados Unidos y desde que cruzas la frontera tienes el centro de San Diego a 20 minutos.

En otro país

—Hay algo más importante: cuando llegas a Tijuana, el aeropuerto tiene lo que se llama el CBX (siglas de Cross Border Xpress), que es un puente donde tú aterrizas en Tjuana, sin salir del aeropuerto tomas tus maletas, cruzas ese puente por encima del muro famoso que divide el país y llegas a suelo de Estados Unidos. Haces trámites de migración y ya estás en Estados Unidos. Y quedas a 20 minutos de San Diego.

—¿Por qué platico esto? Dirás: bueno, viene de Baja California y me está vendiendo San Diego. No, lo que pasa es que cuando viajas quieres sacar el mayor provecho al viaje, y si ya vas desde la Península de Yucatán hasta Tijuana puedes cruzar este punto que te digo, que vas a hacer en 15 minutos el cruce, y al llegar a San Diego puedes disfrutar de esa ciudad dos días y una noche y luego, por vía terrestre, regresas a Tijuana y haces ese recorrido hasta Valle de Guadalupe, pasando por Rosarito, donde se come la famosa langosta estilo puerto nuevo, que es langosta con frijoles, arroz y tortillas de harina recién hechas. Un manjar.

—Luego de comer langosta en Rosarito se puede seguir hasta Ensenada, donde están nuestros Siete Valles.

Los mejores vinos

—En Baja California se produce el 70 por ciento del vino mexicano. Baja California es la capital del vino mexicano. Y al tener el 70% ofrecemos los mejores vinos, producidos en estos Siete Valles, de los cuales el Valle de Guadalupe es el más comercial y turístico. Nuestra gastronomía es una de las más revolucionarias de México. ¿Por qué? Porque es una gastronomía sin reglas. Somos uno de los estados más jóvenes del país, con una población migrante de todo México y del mundo que vive allí.

—Mexicali es la capital del Estado y tenemos el barrio chino más grande de Latinoamérica, con una historia importante para el Estado.

—Si pones una gastronomía revolucionaria, los mejores vinos y la cerveza artesanal, de la que somos punta de lanza porque al tener a San Diego a un lado allá van a aprender nuestros maestros cerveceros, entonces tienes una mezcla muy interesante. Y si a esto le sumamos la naturaleza, con el Océano Pacífico a un lado y el Mar de Cortés —el acuario del mundo— en el otro, entonces hay mucho que ofrecer en Baja Califonia.

—Aquí en la Península de Yucatán estamos acostumbrados a ver verde, hermosos paisajes de selva. Allá estamos en un desierto. El contraste de ver el mar con el desierto es por sí solo maravilloso.— ÁNGEL NOH ESTRADA