MÉRIDA.- Estudiantes del Campus de Arquitectura, Habitad, Arte y Diseño de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), realizaron una manifestación pacífica, para exigir a la universidad y a la administración del campus un espacio digo para los estudiantes.
Baños y lavaderos sin agua, paredes y techos que se caen a pedazos, puertas y ventanas que se desprenden o se quedan atoradas, son algunas de las cosas que denunciaron los alumnos y que, señalan, son de conocimiento de las autoridades educativas, pero las mismas no tienen voluntad de mejorar las cosas.
Alumnos y alumnas que cursan diferentes semestres y licenciaturas, indicaron que en todo el tiempo que llevan en la escuela, algunas cinco años, las condiciones han sido las mismas y las autoridades únicamente dicen que “no se puede hacer nada porque es un edificio histórico y no es fácil el trámite con el INAH”.
Sin embargo, se cuestionan el hecho de que muchos edificios del Centro Histórico de Mérida estén en mantenimiento y ese, que funcionó como un convento en los siglos XVII y XVIII, no cuente con ningún tipo de apoyo para su conservación.
“A raíz de que comenzamos a manifestarnos en redes sociales, la dirección se acercó a nosotros y dicen que sí se hará algo, pero no hacen nada”, comentó un alumno que decidió no proporcionar sus datos por temor a las represalias que pueda haber en su contra.
“Dicen que hacen cotizaciones para reparaciones, pero se queda ahí. Llevamos cinco años aquí y jamás han hecho algo para mejorar las condiciones”, comentó otra persona.
El campus alberga a tres licenciaturas y a más de 1 mil 400 alumnos, cuenta con tres baños, dos en condiciones poco favorables porque no tienen agua y uno más que decidieron cerrar de manera permanente.
Los alumnos también reclamaron el hecho de que el director David Alcocer González, decidió quitar los espacios donde los alumnos vendían sus obras para poder acceder a recursos.
“Queremos agua potable, un campus digno, una infraestructura digan de la facultad de arquitectura, que los ventiladores sirvan, que haya luz en los salones, que las puertas no se atoren, no estamos pidiendo nada más que las necesidades básicas, que podamos usar los baños y no se nos caigan los techos encima”, dijo uno de los estudiantes.
“¿De qué sirve un campus histórico si no es sostenible ni habitable, principios de la carrera”, concluyó un alumno. La protesta inició a las puertas del Camus y posteriormente los alumnos ingresaron a la escuela y colocaron sus carteles en los cristales de la dirección.

