La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) hizo un llamado a las autoridades de la Secretaría de Educación Pública y al gobierno federal para que abran el diálogo y se les permita conocer los contenidos de los libros de texto gratuitos que se quieren utilizar para el próximo ciclo escolar.
Rodolfo Silva Rosales, presidente de la Asociación Nacional de Escuelas Particulares, dijo que los contenidos de los libros plantean un régimen ideológico para poder adoctrinar a los alumnos, y para ello desaparecieron varias disciplinas para en su lugar imponer ese campo.
“Al desaparecer las disciplinas que son importantes no hay proceso enseñanza-aprendizaje porque nada se va a medir, ya que la persona no está preparada, esto se está haciendo con el fin de imponer ideologías”.
“Se está anteponiendo lo ideológico a cualquier otro tema”, apuntó.
En este sentido, resaltó que el gobierno pisotea la Constitución, que en su artículo tercero señala que la educación debe ser laica, analítica y crítica.
Sufre atraso la elaboración de libros de texto para el ciclo escolar 2023-2024
Por su parte, Gerardo Pineda Martínez, presidente de la Unión de Padres de Familia en Yucatán, dijo que en el caso específico del Estado tuvieron contacto con la Segey la semana pasada y les informaron que el proceso de elaboración de los nuevos libros está muy atrasado, por lo que consideran que no van a estar listos para el siguiente ciclo escolar.
El organismo afirmó que la opacidad en la que se ha trabajado en dichos textos preocupa a la sociedad, sobre todo porque la poca información que se ha filtrado sobre los contenidos habla de que se registran cambios en detrimento de la educación de calidad y se emplea una postura ideológica.
Con la intención de defender la legalidad y los derechos de la educación de los niños en México, promovieron un amparo para que cese la impresión y la distribución de los libros de textos gratuitos, el cual fue concedido por una juez el 19 de mayo pasado.
En conferencia de prensa nacional, Israel Sánchez Martínez, presidente de la UNPF, planteó que no han tenido acceso a los contenidos y los materiales no se han socializado a pesar de que han solicitado la información. No les responden.
Al no conocer los contenidos no saben si éstos obedecen a la realidad que se vive en el país.
Se resalta que desde 2018 se dejó de hacer la evaluación Pisa, estándar internacional para saber si los alumnos desarrollaron las habilidades que necesitan para salir adelante. Una herramienta que no le cuesta al gobierno en su aplicación porque México es parte de la OCDE.
La educación en Yucatán, bajo la lupa
Se señala que si se dejó de evaluar es porque algo grave está pasando, y una de las principales preocupaciones es que hasta donde saben los nuevos materiales de estudio que se quieren imponer dejan de lado las matemáticas y el español, y es grave que los alumnos no tengan esas habilidades.
Laura Gurza y Gerardo Pineda Martínez, quienes presiden la Unión de Padres de Familia en Chihuahua y Yucatán, leyeron un comunicado en el que plantean su postura. Algunos de los puntos que fijaron son:
“El día de hoy, distintas organizaciones ciudadanas, comprometidas con la defensa de los derechos de los niños, anunciamos que no cesarán nuestros esfuerzos por proteger y fortalecer a la educación de calidad en México, conforme lo ordena la Constitución.
“Estas organizaciones manifiestan su apoyo a la Unión Nacional de Padres de Familia, porque la Secretaría de Educación Pública incumplió con el proceso de elaboración de libros de texto, que la misma institución fijó y, al margen de la ley y a espaldas de la ciudadanía, está elaborando los libros de texto gratuito para primaria y secundaria, que pretendían utilizar para el próximo año escolar”.
“Estos incumplimientos afectan directamente a los maestros y a los alumnos, al establecerse en la ley que, previo a la aplicación de los nuevos planes y programas de estudio, se deberá capacitar al personal docente respecto a su contenido”.
“A la fecha, no ha habido proceso de consulta alguno para los nuevos programas de estudio; los libros que elabora la SEP están en la clandestinidad y, los que han salido a la luz pública, muestran la falta de programas y enormes deficiencias, de forma y fondo, que de distribuirse y utilizarse serían sumamente dañinos para los niños mexicanos”.
“El pasado viernes 19 de mayo, el Poder Judicial resolvió otorgar una suspensión provisional del acto reclamado. Conforme a la resolución, con esta medida, la Secretaría de Educación Pública y la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos deberán detener la impresión y distribución de la llamada ‘nueva generación de libros de texto gratuitos para el ciclo escolar 2023-2024’ y encargarse de distribuir los libros de texto gratuitos que correspondan con los programas vigentes reconocidos por la propia autoridad en el Acuerdo Secretarial de agosto del año pasado, por el cual se estableció el nuevo Plan de Estudios de Educación Básica”, dice la UNPF.
“Estaremos atentos a que las autoridades responsables cumplan con la suspensión provisional que ordena que paren de manera inmediata la impresión de los libros de texto ilícitos y que detengan la distribución”.
“Si bien estamos satisfechos con la resolución del Poder Judicial, no cejaremos en nuestros esfuerzos legales por defender los derechos fundamentales en materia de educación de los niños mexicanos. Por ello, hacemos un urgente llamado a las organizaciones y liderazgos de México para que se sumen a esta defensa, porque lo que está en juego es mucho: es el futuro de millones de niños mexicanos que tienen derecho a una educación de calidad”.
En la conferencia de prensa se indicó que estaban representados 47 comités en 32 estados del país, y a cada uno se han sumado más de 40 liderazgos; es decir, son numerosas agrupaciones las que se han unido ante la preocupación legítima por la educación.
Gerardo Pineda detalla que en el caso de Yucatán se ha sumado la Red por Yucatán, que agrupa a más de 60 asociaciones, y Rescate México Capítulo Yucatán.
Dudan de información “filtrada”
También apunta que esto le hace suponer que realmente la información que se filtra no es del todo cierta, pues, al parecer no están a tiempo de hacer algo nuevo, por lo que en el ciclo escolar 2023-2024 se usarían los mismos libros de texto que ya se conocen.
Según explica, lo que han hecho a nivel nacional es solicitar a la SEP que entregue el diagnóstico que se realizó al plan de estudios en 2017, que dijeron fue la base para considerar cambiar los contenidos de los libros de texto, y que presenten el nuevo plan de estudios como corresponde, pero no respondieron.
Por esa razón es que varias asociaciones han estado interponiendo amparos desde hace dos años, porque la autoridad ha anunciado que habrá nuevos libros, una nueva escuela mexicana, un nuevo modelo educativo, y si esto es cierto, se tiene que conocer la base de donde parten, ya que para ello se debe tener el diagnóstico, el plan de estudios nuevo, y a partir de ahí elaborar los libros.
Si no hicieron esto, añade, significa que no siguieron lo que marca la norma de la Ley de Educación.
Es así que con el amparo que se les concedió solicitan a la autoridad que le pida a la SEP que detenga la impresión y distribución de libros de texto gratuitos, hasta que se demuestre que se hizo el procedimiento mediante la ley citada.
El 26 de mayo se vence el plazo para que la SEP responda a la autoridad, ya sea que diga que no han hecho un libro nuevo, o que demuestre que han seguido el procedimiento adecuado.
¿Por qué quieren “cancelar” a los nuevos libros de texto?
La preocupación sobre el tema obedece a varias cuestiones. Por ejemplo, Francisco Landeros, de Suma por la Educación, explica que de lo que se ha filtrado sobre el contenido de los libros saben que no hay metodologías pedagógicas para los maestros en los libros, son impositivos, no hay espacios para que los alumnos trabajen en éstos y desarrollen su creatividad.
Se disminuyó al mínimo posible las ciencias exactas como matemáticas y física, para darle todo el peso a las ciencias sociales, con lo que se limitan las habilidades como el pensamiento lógico, crítico, el orden, y desarrollo de habilidades numéricas, entre otros.
También se ve un rompimiento de lo que es la individualidad, la persona, dándole un sentido de masa.
Rodolfo Silva Rosales, presidente de la Asociación Nacional de Escuelas Particulares, agrega que los contenidos de los libros de texto gratuito plantean un régimen ideológico para poder adoctrinar a los alumnos, y para ello desaparecieron varias disciplinas para en su lugar imponer ese campo.
Destaca que al desaparecer las disciplinas que son importantes no hay proceso enseñanza-aprendizaje porque nada se va a medir, ya que la persona no está preparada, y enfatiza que esto se está haciendo con el fin de imponer ideologías. “Se está anteponiendo lo ideológico a cualquier otro tema”.
En este sentido, resalta que el gobierno pisotea la Constitución, que en su artículo tercero señala que la educación debe ser laica, analítica y crítica.
