En las calles del centro meridano se suele ver a vendedores de diversos alimentos preparados y botanas.
Uno de ellos es Rodolfo Martínez Domínguez, originario de Tabasco pero residente en Mérida, quien recorre las calles ofreciendo plátanos fritos.
“Me levanto muy temprano para ir al mercado y seleccionar los mejores plátanos, de ahí, los pelo, los frío y después los embolso”, comenta.
“Para elaborar los salados selecciono plátanos machos y hago el mismo procedimiento de siempre”, indica.
“No daré la receta secreta, pero toma un día completo para elaborar los platanitos”, dice.
El vendedor señala que los plátanos dulces no tienen azúcar y los salados se pueden acompañar con salsa valentina.
Casi dos décadas
El comerciante relata que desde hace 19 años se dedica a elaborar plátanos fritos para vender, ya que por un accidente no pudo seguir trabajando en algo fijo.
Rodolfo da pequeños recorridos por el Centro para vender su producto, aunque el intenso calor de la época puede ser un gran obstáculo, “solo queda mucha fuerza de voluntad, porque con las ganancias apoyo a mi esposa en su salud y comemos”.
Rodolfo Martínez ya tiene clientes frecuentes, que pasan a comprarle cuando lo ven en ciertos puntos de la ciudad.— Sofía Vital Chablé
