Mario Can Marín, quien en días pasados renunció de manera anticipada a la Auditoría Superior del Estado (ASEY), afirmó que en esa instancia “avanzaron y heredan un legado en acciones que sin ser inherentes a las obligaciones de esta institución, son logros añadidos que se relacionan con el desarrollo doctrinal, humano e incluso académico vinculado a sus funciones de auditoría y fiscalización”.

Eso consideró el exlíder de los industriales yucatecos y a partir del próximo miércoles exauditor superior de la entidad, cuando apruebe el Congreso su renuncia.

Can Marín expresó “el gran orgullo que me acoge por haber formado parte de una institución que es de relevancia para la sociedad yucateca y tiene como fin fundamental vigilar los recursos públicos que deben siempre encontrar su destino en el desarrollo y beneficio de las familias”.

“También, con un gran sentimiento de satisfacción, comunico que hemos logrado consolidar una ASEY con nuevas perspectivas, estrategias y metodologías que encaran nuevos procesos y resultados que han sido visibles para toda la ciudadanía”, agregó.

Como hemos informado, Can Marín presentó su renuncia el pasado martes por cuestiones “de superación personal y profesional”. Aspira a concursar por el cargo de Secretario Técnico de la nueva Agencia de Inteligencia Patrimonial y Económica.

El Congreso le dio entrada a su renuncia y la turnó a la Comisión de Vigilancia de la Cuenta Pública, Transparencia y Anticorrupción, donde ya emitieron el dictamen favorable y se pasó a la sesión plenaria de diputados del próximo miércoles, cuando se esspera que se apruebe.

Can Marín dijo que desde que “esta travesía” comenzó se mantuvo desde el primer día con un espíritu de innovación, que sin desmerecer lo que ordinariamente implica la auditoría y fiscalización en su profundidad técnica, imprimió métodos, formas y estrategias para que se obtenga lo que la sociedad yucateca y cualquier sociedad exige: resultados, los cuales, “desde una actitud que se desprende de cualquier aspaviento, nos parece hemos conseguido”.

“Con la complejidad que implica la labor de la ASEY, a lo largo de esta gestión de casi siete años hemos visto avances y el cumplimiento de objetivos por encima de lo común en los distintos rubros que esta institución debe abarcar como parte de sus imperativos y atribuciones de origen”, comentó el exlíder de la Canacintra local.

Señaló que de la misma manera, “y como afirmación austera y humilde, pero siempre desde una satisfacción por el deber cumplido, se ha avanzado y heredado un legado en acciones”.

“Son logros añadidos que se relacionan con el desarrollo doctrinal, humano e incluso académico vinculado a las funciones de auditoría y fiscalización, inclusive extendiendo nuevos panoramas y horizontes en instancias jurídicas de la más alta esfera”, dijo.

“Las funciones de un auditor y las responsabilidades que este cargo conlleva no se agotan en una mera revisión de la erogación de recursos, labor que por sí sola es de capital trascendencia, puesto que esta es apenas un punto de inicio del que posteriormente las irregularidades detectadas encuentran cauces legales en distintas materias y procedimientos”, indicó.

Agregó que en su gestión y derivado de las experiencias operativas que cada año fiscal conllevó, realizó propuestas legislativas en aquellos rubros vinculados con el control interno, la estructuración y mandato de los órganos internos de control de los entes fiscalizados.

“En materia fiscal y como parte de la denuncia de hechos interpuesta por esta autoridad, se dio como resultado un antecedente relevante para la reforma en materia de enajenación de inmuebles a su costo real, lo que representó el cierre de un espacio a la corrupción, puesto que ahora la legislación contempla y protege estas circunstancias”, remarcó.

Consideró que “las áreas más críticas de fraudes y especulaciones que menoscaban al Estado Mexicano y su economía real están en esquemas ficticios que sólo se asientan en el papel, y comúnmente son capitales que se originan en la ilegalidad”.

En el sentido de formación y desarrollo general, de capacitación al personal para una mejora en la profesionalización, “durante mi gestión como auditor fueron procurados apoyos académicos para posgrado”, dijo.

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David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.