La industria manufacturera de exportación de Yucatán superó en 2023 las cifras de años anteriores, registró un crecimiento importante en número de empresas, en generación de empleos y valor comercial, manifestó el presidente reelecto de la Asociación de Maquiladoras de Exportación de Yucatán (Index), Alejandro Guerrero Lozano.
Según dijo, gracias al nearshoring, la tendencia positiva en este sector se extenderá por lo menos en los próximos cinco años. Hay unos 10 proyectos de arques industriales en Yucatán que captarían de 150 a 200 nuevas industrias que contratan mano de obra de perfil alto, principalmente trabajadores con preparación académica técnica, ingeniería y bilingüe, añadió.
El empresario citó datos de encuestas del Inegi y le sumó la perspectiva que tiene sobre la industria manufacturera de exportación para sustentar sus dichos.
El crecimiento de empresas en 2023 sería de 12% a 15%, el crecimiento en puestos de trabajos de 10% (hasta julio pasado llevaban 7.5%) y en valor de la exportación superará los 1,400 millones de dólares del año pasado.
Si se toma como base que en años previos a la pandemia de Covid-19 el valor de la exportación estaba debajo de los 1,000 millones de dólares, quiere decir que el crecimiento del valor comercial es de 35%, señaló.
Guerrero Lozano dijo que es un porcentaje nada despreciable, si se considera que Yucatán no era visto como un estado industrial, señaló.
Yucatán, “en el mapa” global
El presidente reelecto de la Asociación de Maquiladoras de Exportación de Yucatán (Index), Alejandro Guerrero Lozano, es optimista ante el futuro de ese sector.
“Estoy seguro que rebasaremos el valor de las exportaciones del año pasado en al menos 10%”, señaló el también presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Yucatán.
“La aduana sólo nos contabiliza lo que exportamos por medio del aeropuerto de Mérida y el puerto de Progreso, pero hay socios de Index que por cuestiones de logística exportan su producción por otras aduanas y a esas ciudades se les acredita la exportación”.
“Generalmente utilizan los puestos aduanales de Ciudad de México, Tecate, Nogales, Piedras Negras y Tijuana. Calculamos que son 350 millones de dólares más que exporta Yucatán por esas aduanas, pero que no se contabilizan en el estado”.
El “nearshoring”
Guerrero Lozano destacó que en las misiones empresariales que realizan en Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia siempre les mencionan que no sabían que Yucatán tenía industrias de exportación.
Sin embargo, expuso, con el “nearshoring” y el “friendshoring” (empresas que contratan a proveedores en países amigos o cercanos geográficamente) entre México y Estados Unidos, Yucatán ya está en el mapa industrial mundial.
Esto quedó demostrado con el estudio realizado por un banco de Suiza, que ubicó a Nuevo León como primer lugar en captación de inversiones extranjeras, que es lógico porque es cuatro veces más grande que Yucatán, pero ya está saturado.
En segundo lugar está Coahuila, que también es una entidad más grande y tiene la ventaja que está junto a la frontera con Estados Unidos, y en tercer lugar ubicó a Yucatán, a pesar que está lejos de esa frontera.
“Fue una grata y positiva sorpresa que Yucatán ocupe el tercer lugar en captación de inversiones extranjeras. Esto le abre los ojos a los inversionistas de que no todo es la frontera norte, el Bajío, Nuevo León, Guadalajara”, recalcó.
“Esos lugares están muy saturados ahora con el ‘nearshoring’ y el ‘friendshoring’ los inversionistas, principalmente de Estados Unidos, buscan nuevos lugares, se inclinan por sitios seguros, que tienen infraestructura, energía eléctrica y gente calificada”.
Guerrero Lozano no duda en señalar que este crecimiento importante de los indicadores del sector manufacturero de exportación es efecto del “nearshoring”, que está ayudando a traer nuevas industrias de varios giros.
Pero cuando escuchó a la directiva de inversionistas de una asociación de Estados Unidos que México y su país son amigos, son aliados comerciales, son amigos políticos, consideró que también favorece a Yucatán el “friendshoring” porque Estados Unidos busca acercar su proveeduría a su país, no quiere depender de países lejanos y con problemas de tipo religioso, de guerras o geopolíticos.
“En los próximos cinco u ocho años seguirá la llegada de nuevas empresas que están moviendo sus operaciones de Asia a México”, pronosticó el directivo.
“Sabemos que las grandes empresas no se mueven en poco tiempo ni cambian al mismo tiempo, sino que tienen un proceso de decisión de dos a tres años y un año más para construir la industria en el sitio elegido”.
Una clara muestra que Yucatán ya está en el ojo del “nearshoring” es una joyería que llegó a manera de prueba y empezó con 200 trabajadores. Hoy ya duplicó su producción y sus instalaciones, y cerró la fábrica que tenía en China.
Pero este proceso no lo hicieron en un par de meses, sino en cinco años.
Oportunidades
Se le planteó que el presidente de la Asociación Mexicana de Parques Industriales (Ampip), Sergio Argüelles, declaró que en Mérida y Cancún —como publicó el Diario— hay oportunidades de inversión en parques industriales y tienen un enorme potencial porque están en el proyecto del corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, que conectará al océano Atlántico con el Pacífico.
“Estoy totalmente de acuerdo con la Ampip”, dijo. “Sé de muchos parques industriales que están en proceso de planeación, tramitación de permisos y construcción”.
“Lo principal que buscan los inversionistas de parques industriales para traer fábricas es la infraestructura eléctrica, la CFE que vende la energía eléctrica está construyendo dos nuevas plantas de generación de electricidad que entrarán en funciones en 2024 y 2025. Estas dos plantas eléctricas estarán atendiendo la demanda para los próximos 25 años”.
“Además, hay otros proyectos de energía renovable que deben destrabarse porque están en litigio y los juicios tardan de dos a tres años o más”.
“Si no mal recuerdo”, apuntó, “son 12 proyectos de energía solar y eólica que quieren instalarse en Yucatán. Cuando se liberen de los juicios y se construyan vamos a tener mayor disponibilidad de energía”.
“Otro insumo vital para la llegada de industrias es el agua. Yucatán tiene una reserva hídrica muy grande, es la tercera más grande del país, por ello vino una cervecera que requiere agua, sin causar molestia a la población por la disponibilidad”, indicó.
“Yucatán tiene suficiente agua y esta empresa cervecera tiene alto estándar de calidad, de reciclaje de agua y cuidado del medio ambiente. No puede generar contaminación porque sus productos no se venderían en los mercados de Estados Unidos y Europa”.
Guerrero Lozano recalcó que hay de 12 a 14 proyectos de parques industriales que están en proceso en Yucatán.
