Hoy 9 de junio se cumplen 54 años de que el Ayuntamiento de Mérida fuera despojado de su Policía por el entonces gobernador Luis Torres Mesías, de manera arbitraria y sin notificación previa.
El Diario en su momento dio cuenta de este hecho y las reacciones que se generaron en la sociedad yucateca en apoyo al alcalde de esos años, Víctor Manuel Correa Rachó.
En sus partes medulares, aquella nota señala: “A las sombras de la madrugada, por sorpresa, sin previa notificación al presidente municipal Víctor Manuel Correa Rachó, el gobernador Luis Torres Mesías se apoderó hoy de la Policía de Mérida por medio de más de 50 elementos del Departamento de Seguridad Pública del Estado”.
“Mientras 33 soldados de la 32a. Zona Militar, bajo las órdenes de un oficial y un comandante, montaban guardia en la acera de enfrente, Andrés Toledo Álvarez, titular del mencionado departamento, destituyó a las 2:30 horas de la mañana de hoy al jefe de la PM, capitán Humberto Cabrera Cámara, y entregó la jefatura de la misma al capitán Rafael Solís Domínguez.
“Los policías del Estado llegaron al cuartel de la PM a las 2:10 de la mañana de hoy, al parecer en dos jeeps del Departamento de Seguridad y tres autobuses de la Unión de Camioneros de Yucatán que estaban estacionados frente al local.
“Toledo Álvarez actuó cumpliendo un decreto del gobernador, expedido el sábado 7 del mes en curso y que entrará en vigor cuando se publique en el Diario Oficial del Estado. En el decreto, el jefe del Ejecutivo afirma que despoja de la Policía de Mérida al Ayuntamiento porque se ha convertido en una ‘amenaza’ para la sociedad.
Despojo de la policía
“Entrevistado telefónicamente por el Diario a las tres de la madrugada de hoy, el presidente municipal manifestó que ignoraba la medida del gobernador porque no se la había comunicado. El alcalde calificó de ‘injustificado’ desde cualquier punto de vista el despojo de que ha sido víctima el Ayuntamiento y rechazó categóricamente los cargos que le formula el jefe del Ejecutivo, que le fueron leídos por un redactor de este periódico”.
“Correa Rachó dijo que se comunicaría inmediatamente con la capital de la República por vía telefónica para denunciar el atropello contra el municipio libre de Mérida. Añadió que, por ley, el Ayuntamiento está obligado a cuidar y vigilar el orden en la ciudad, lo que presupone que debe tener una fuerza pública a su disposición”.
