Vecinos de la calle 69 entre 74 y 76 del segundo cuadro de la ciudad claman por mayor seguridad en la zona, pues desde hace poco más de un mes se han visto asolados por una serie de robos, que los mantienen en el temor y la incertidumbre.
Por si fuera poco, el jueves pasado los cacos intentaron robar otra vez en una vivienda, pero los vecinos se percataron del hecho y atraparon a los ladrones. Llamaron a la policía que se presentó al lugar y detuvo a los delincuentes, pero a la vuelta de la cuadra los dejaron libres, según denuncian los propios vecinos.
El intento de robo se suscitó 20 minutos antes de las cinco de la mañana, y cuando la persona afectada acudió horas después a la Fiscalía a poner la denuncia correspondiente, le dijeron que no había detenidos y que la denuncia no procedía.
Este hecho causó indignación a los vecinos lo que los llevó a buscar a los medios de comunicación para denunciar la situación, y pedir a las autoridades mayor seguridad en la zona.
Ola de robos en Mérida
Zac Mucuy, una de las vecinas afectadas, detalla que la ola de robos comenzó hace poco más de un mes, y han identificado que se trata de las mismas personas las que han cometido o intentado cometer el delito en varias casas de la zona. Incluso tienen fotos de los delincuentes.
“Ya la vieron fácil”, dice, por eso han regresado una y otra vez a robar en las viviendas de esa calle.
Y es que explica, que en la zona hay varias terrenos baldíos y edificios y casas abandonadas, algunas intestadas, de manera que nadie se ocupa de esos espacios, y es por esos terrenos que los ladrones se meten y se suben a los techos de las casas, y pasan de una a otra para cometer los asaltos.
Afirma que no pueden descansar, pues viven con el temor de que los ladrones intenten meterse a sus casas, ya que los robos han ocurrido tanto al amanecer, 5 o 6 de la mañana, como por la noche, a las 11 o 12. Tampoco pueden salir con tranquilidad, por temor a que al regresar ya les hayan robado.
Resalta que en esta zona viven en su mayoría adultos mayores, que son más vulnerables, razón por la que los ladrones se sienten menos intimidados para tratar de cometer los atracos.
La situación ha traído malestar y temor entre ellos, e incluso a una vecina “casi le da un infarto de los nervios”, cuando escuchó los pasos en el techo de su casa, y resultó que sí eran los delincuentes.
Hace 15 días se detuvo a otro de los ladrones, pero en este caso lo dejaron libre, porque la persona afectada no fue a poner la denuncia correspondiente.
Otra vecina se llevó tremendo susto cuando escuchó que se rompió un cristal de la puerta, en el intento de los delincuentes de entrar al predio. Pero armándose de valor le sujetó la mano para que no pudiera abrir la puerta, y al sentir el contacto el ladrón salió corriendo y huyó.
Ese ha sido el pan de cada día en la citada calle, pues Zac Mucuy asegura que los robos o intentos de robos han estado ocurriendo todos los días.
En un predio robaron toda la tubería de una casa, y en un edificio que estaba en construcción se robaron un tinaco y la bomba de agua.
Hurtan todo lo que pueden, pues, por ejemplo, robaron la ropa de un hombre que estaba colgada en el patio de su casa, hecho por el cual los afectados pusieron una denuncia.
El viernes cansados de la situación comenzaron a hacer público el problema, una camioneta antimotín de la policía estatal pasó por el rumbo, y preguntó que pasaba, a lo que le explicaron la situación.
No se quedó, pero en un rato más se apersonó al lugar un comandante de la policía, quien habló con vecinos, revisó él mismo los techos, y ayer sábado en un rondín que volvió a hacer a las 9:30 de la mañana encontraron a uno de los individuos en el techo de una casa a quien detuvieron.
Señala que en uno de los techos, al parecer, encontraron una bolsa con droga que los delincuentes dejaron ahí.
Vecinos solicitan intervención de autoridades
Aunque la policía parece que comienza a tomar en serio la ola de robos, los vecinos esperan que no sólo sea algo momentáneo, sino que realmente realicen de manera frecuente los rondines de vigilancia, pues por las condiciones ya descritas de los predios abandonados, son presa fácil de los delincuentes que se refugian en esos espacios para luego entrar a robar.
La situación tiene lugar no sólo en la calle 69 entre 74 y 76 del Centro, sino también sobre la 74 y la 76, es decir prácticamente en toda la manzana.
Los vecinos tienen un grupo de WhatsApp por el que se comunican, se alertan ante cualquier ruido o situación extraña, pero aún así viven en la zozobra, sólo piden más seguridad en la zona, y que la labor que se ha estado haciendo los dos últimos días por parte de las autoridades no cese, sino que se mantenga de manera permanente, pues quieren poder vivir otra vez con tranquilidad.- IRIS CEBALLOS ALVARADO/AGENCIA INFORMATIVA MEGAMEDIA
