Dulce María Sauri Riancho, consejera estatal del PRI, afirmó que la decisión de convocar a una asamblea nacional cuando aún no ha concluido el proceso electoral federal es un riesgo innecesario.
“Solicito la posposición de los trabajos de la XXIV Asamblea Nacional a realizarse el 7 de julio”, precisó.
“Es apresurada, sin reflexión profunda que responda a las preguntas clave sobre el papel del PRI ante el régimen autoritario que está surgiendo, y sin idea clara del rumbo a tomar en la crisis del sistema de partidos que estamos viviendo”, reiteró.
“Es inexplicable el apresuramiento al emitir la convocatoria apenas tres días después de la jornada electoral del 2 de junio. Es atropellada la determinación de realizar asambleas municipales, estatales y sectoriales para elegir delegado/as en todo el país, sin tan siquiera haber elaborado un documento rector para conducir la discusión colectiva sobre lo acontecido en el proceso electoral en marcha”, alertó Dulce María Sauri, de acuerdo con una nota de El Universal.
Afirmó que el sistema político nacional registra importantes retrocesos en cuanto a la representación de las minorías y la representación de la diversidad. “Una reflexión a fondo sobre estas cuestiones es indispensable para poder situar a nuestro partido en el espacio político que le corresponde”, indicó.
La exgobernadora recordó que el 2 de junio pasado se celebraron elecciones en Yucatán con muy pobres resultados a favor de su partido político.
“En particular destaco que de 35 integrantes del Congreso del estado electos en esta ocasión, solo dos curules de representación proporcional fueron adjudicadas a nuestro partido”, indicó la también expresidenta nacional del PRI.
