“La responsabilidad social empresarial es el presente y el futuro. Las empresas que no se suban al tren de la responsabilidad no tienen futuro”, señala Vicente Carrillo Tamayo, gerente de Gestión Ambiental y Responsabilidad Social de Abarrotes Dunosusa.
Entrevistado con motivo del distintivo Empresa Socialmente Responsable (ESR) que otorga el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), Carrillo Tamayo dice que en las empresas la responsabilidad social no es moda, sino algo que todos deberían tener.
Este año es la quinta vez que de manera consecutiva que Abarrotes Dunosusa obtiene este reconocimiento, fundado por el Cemefi.
“Realmente, la empresa tiene muchos años realizando acciones de responsabilidad social. Es un tema de cultura organizacional desde su fundador, don Gustavo Ricalde Duran, que era una persona muy pegada a la sociedad”, señala Carrillo Tamayo.
Recuerda que el señor Ricalde era una persona muy altruista que siempre estaba buscando la forma de apoyar. “Él ya falleció, pero la cultura permanece y se ha fomentado en todas las áreas de la organización”.
Esas acciones las tenían tan arraigadas desde hace años en la empresa que en una ocasión un alto directivo preguntó por qué no tenían el distintivo ESR si ya desde tiempo atrás se realizaban acciones de responsabilidad social.
La respuesta fue, recuerda Carrillo Tamayo: porque nunca se había tramitado. Pero a partir de ese año comenzó el proceso de certificación.
Entre las acciones que tuvieron que hacer para obtener el distintivo había algo muy sencillo que no habían tomado en cuenta: “Entonces, se empieza a documentar y juntar las evidencias de los que se venía haciendo, y obtenemos el distintivo, y de allí se ha mantenido año con año. Este año, lo obtenemos por quinta ocasión”, indica el directivo.
Carrillo Tamayo reconoce que obtener el distintivo ESR es de mucho orgullo porque se reconoce a Abarrotes Dunosusa como una empresa que realiza muchas acciones en beneficio de la sociedad, del medio ambiente y de los colaboradores. “siempre se está buscando de qué forma mejorar la calidad de vida de todas las personas que trabajamos en la empresa”.
Reconoce, sin embargo, que no ha sido sencillo, pues la empresa está en un formato bastante competido.
“El mercado predominante de Dunosusa está en la base de la pirámide social. Son tienda sencillas y pequeñas, que ofrecen a nuestros clientes una experiencia de compra ágil con un enorme crecimiento en el sureste del país” dice.
“El formato es difícil, y, sin embargo, la empresa siempre busca la forma de poder colaborar. A pesar de la fuerte competencia que tenemos, y los desafíos normales del formato de negocio, la empresa siempre está buscando de qué forma puede devolverle un poco a la sociedad, la preferencia que tienen por nosotros, por eso el distintivo nos llena de orgullo”, agregando qué el distintivo ESR da renombre a Abarrotes Dunosusa como una empresa que sí se ocupa de estos temas.
Además, continúa, las nuevas generaciones ya traen el chip de la responsabilidad social. “Para ellos es cada vez más importante que la empresa donde trabajan cuide estos temas, que vea por la calidad de vida de sus empleados, que cuide el planeta, que cuide el medio ambiente, que apoye a la sociedad…”, apunta.
Y justo en esos ámbitos Abarrotes Dunosusa lleva al cabo acciones que le han hecho obtener el distintivo ESR por quinto año consecutivo. — J. I. C. E.
