Después de que cientos de “beepers” explotaran en Líbano y Siria, en un ataque que dejó decenas de muertos y heridos, un especialista en seguridad tecnológica explica cómo pudieron intervenir esos aparatos y si es posible hacerlo en dispositivos móviles de cualquier persona.
Entrevistado por Megamedia, el experto, quien prefirió que no se publique su nombre, comenzó por recordar el conflicto armado Israel-Gaza que se recrudeció hace aproximadamente un año.
Tomando en consideración el tiempo que tiene el conflicto, considera que se trata de un ataque que se originó en la cadena de suministro de los aparatos de comunicación que estallaron.
¿Por qué usan “beeper” en lugar de teléfono celular?
“Los ‘beepers’ son aparatos que teníamos nosotros en México hace como 30 años. Eran dispositivos capaces de recibir, por medio de una señal que viene de una torre, al principio una señal numérica y después alfanuméricas de corto espacio, hasta 160 caracteres”.
“En el lado de allá (la zona de conflicto) se dieron cuenta que los teléfonos celulares son complicados pues tienen GPS”.
“La gente tiene miedo de usarlos porque con el teléfono celular podría reconocerse la localización donde se encuentra el aparato y pues con eso se encuentra a la persona”, continuó.
“En este caso, pues ellos dijeron, ya no usen teléfono celulares, mejor usen los ‘beepers’…, regresamos a la tecnología antigua que no trae un GPS“.

¿Por qué explotaron los “beepers”?
En su opinión, quien planeó el ataque tuvo que haber interceptado el embarque, un cargamento completo de los aparatos que iban a Líbano y Siria, entonces intervenir los aparatos de manera física y después, a través de una señal, hacerlos explotar al mismo tiempo”.
“El proveedor es de Hungría, en Europa. Entonces, en algún momento los entrega, pasan por alguna bodega, los interceptan en esa bodega, son abiertas las cajas y se les coloca un dispositivo que debe haber tenido algún explosivo sintético“.
“Esto fue hecho con premeditación y ventaja, o sea, ya sabían qué era lo que querían hacer”.
El entrevistado explicó que esos aparatos por sí solos no cuentan con suficiente energía para explotar, como se ve en los vídeos difundidos en medios, sino que tuvieron que ser intervenidos de manera manual, “no se trató meramente de un hackeo“.
“Beepers”, sin suficiente energía para explotar
“No hay suficiente energía almacenada en las baterías de los dispositivos para poder generar una explosión. O sea, para generar un calentamiento sí, pero no una explosión“.
“Por ejemplo, un teléfono celular de la marca Apple almacena algo así como 15 watts hora de información de energía, esa cantidad, si la liberas muy rápidamente, digamos que en el caso de que le quieras consumir o quieras dañar el equipo por algún motivo, te podría calentar a lo mejor medio litro de agua hasta 70 grados centígrados”.
“Sí genera energía para empezar a ver chispas, pero no sería capaz de generar una explosión”, insistió.
Indicó que sí es posible generar una explosión en los celulares, pero no tan graves como las vistas en los vídeos y fotos publicadas.
¿Por qué explotaron los “beepers” en Siria y Líbano?
Opinó que en ese caso “sí se vio que estaban cargados con algún elemento, algún dispositivo que tiene muchísima más densidad energética almacenada”.
“Entonces esta es la energía que por algún código se pudo enviar al mismo tiempo a todos estos ‘beepers’ y bajo ese código activarlos al mismo tiempo, porque todos los eventos ocurrieron al mismo tiempo. No sabemos a quién iba dirigido”.

¿Es posible hacer explosión con teléfonos celulares?
En relación con que ese tipo de explosiones puedan ocurrir con teléfonos celulares, el experto señaló que es muy poco probable.
“Atendiendo a la física, se descarta la probabilidad de que los teléfonos comiencen a explotar por el mundo porque los celulares no almacenan suficiente energía para generar una explosión”.
“Y porque los dispositivos móviles vienen con muchas más capas de protección y sistemas de encriptación, lo que hace complicado que les llegue alguna señal directa para provocar una explosión”, indicó.
Para el experto, los teléfonos celulares son seguros, pero no dejó de recomendar que las personas usen con responsabilidad los aparatos.
“Las personas tienen que ser conscientes de que la seguridad empieza con uno mismo: no dejar los teléfonos sin contraseña, no visitar sitios de dudosa procedencia, no contestar los correos que no son seguros, que no llegan de gente conocida, no contestar las llamadas de personas desconocidas, etcétera”.
Por último, lamentó las guerras o conflictos armados y señaló que existen formas, como el diálogo, que debemos tener en cuenta para avanzar como humanidad.
