Enero del nuevo año también puede ser el momento perfecto para tomar las riendas de nuestras finanzas y considerar métodos de inversión inteligentes, afirmó el economista Gabriel Rodríguez Cedillo, profesor investigador de la Facultad de Economía de la Uady.
Para comenzar, explicó, es necesario realizar un análisis de los costos que se tienen durante el año.
Se deben dividir en costos permanentes o fijos y variables.
Además, se deben de tomar en cuenta los ingresos y cómo fue el ingreso inmediato respecto al año anterior.
Este análisis ayudará a planificar los ingresos y gastos, identificando en qué meses hubo más variaciones, tanto positivas como negativas, para comenzar a estructurar un plan de ahorro efectivo, indicó.
“Es importante establecer parámetros de ahorro: ¿En qué mes podemos ahorrar más? ¿En qué mes podemos ahorrar menos? Algunos expertos financieros sugieren ahorrar entre el 30% y el 40%. Soy partidario de analizar cómo variaron los ingresos y los costos. A partir de ahí, con base en esa lógica de variación, puedes determinar la cantidad de ahorro cada mes.
“Lo fundamental es mantener de manera sistemática un hábito de ahorro. En la sociedad yucateca se escucha a menudo la frase ‘mientras más gano, más gasto’. Para contrarrestar esto, es fundamental mantener un nivel de gastos o costos estables.
“El ahorro debería ser un principio fundamental: mientras más gano, más debo ahorrar”, afirmó.
“El método consiste en dejar de pensar en el ‘no lo necesito, pero lo quiero’, y enfocarse en ahorrar e invertir siempre que haya un flujo de ingresos, tomando en cuenta los meses con ingresos bajos y altos”.
“Teniendo en cuenta esto, los métodos de inversión familiares deben orientarse a disminuir los riesgos financieros en el mes siguiente, dejando un remanente que sirva tanto para aprovechar oportunidades de inversión como para sostener una posible caída en los ingresos”, mencionó.
Sobre cómo invertir, el experto expuso que es fundamental “empezar a conocer los instrumentos financieros que permiten ahorrar y que ofrecen rendimientos superiores a la inflación”.
En un segundo nivel se encuentran las inversiones grandes, que conllevan un mayor nivel de riesgo, afirmó el entrevistado. En este punto se debe hacer conciencia al invertir.
“Otro punto a considerar es que el inversor debe tener la capacidad de decidir si quiere invertir a largo o corto plazo. Esta es una variable clave, porque si decides invertir a largo plazo debes estar consciente de que estás dejando de consumir ahora y recibirás ese dinero en el futuro”.
Opciones de inversión
“Si el dinero que inviertes no lo necesitas de inmediato, puedes optar por una inversión que genere un rendimiento pequeño”, apuntó.
“Si hablamos de activos tangibles, como terrenos, casas, departamentos o metales preciosos, esos también son opciones de inversión”, añadió el economista.
Sobre métodos más seguros para invertir, señaló que los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) son los más confiables y con menos riesgos.
Los Cetes son el instrumento de deuda bursátil más antiguo emitido por el gobierno federal. Se emitieron por primera vez en enero de 1978 y desde entonces constituyen un pilar fundamental en el desarrollo del mercado de dinero en México.
El bajo riesgo de los Cetes, dijo, se debe de manera primordial a que los respalda el gobierno, que se compromete a devolver el dinero de la inversión y los rendimientos que se generen.
Sin embargo, destacó que “no es un activo que genere alto rendimiento, el nivel de rendimiento está en función cuánto se ahorre”.
Sobre su funcionalidad, indicó que el gobierno es quien emite cupones y señala un mínimo de cuántos comprar y a partir de cuánto.
