En un momento en que la salud del papa Francisco se encuentra en un estado precario y de fragilidad, su figura se erige como una luz para los creyentes, una voz de esperanza creíble no sólo para los católicos sino para los sectores de la humanidad que así lo admiten.
A lo largo de los 11 años de su pontificado, a partir del 13 de marzo de 2013, el Santo Padre cultiva un legado invaluable e inquebrantable, que se caracteriza por un mensaje de inclusión de que las puertas de la Iglesia están abiertas para todos, sin distinción.
Mons. Jorge Carlos Patrón Wong, arzobispo de Xalapa, cercano colaborador del Vicario de Cristo durante ocho años, de septiembre de 2013 a diciembre de 2021, como Secretario para los Seminarios de la Sagrada Congregación del Clero, expresa en una entrevista que el sucesor de San Pedro, en medio de su sufrimiento, vive de manera profunda la pasión, muerte y resurrección de Cristo, convirtiendo su experiencia personal en un testimonio de fe y confianza en Dios.
El Prelado yucateco también habla de las enseñanzas episcopales y personales que recibió del Sumo Pontífice, un jesuita argentino de 88 años de edad, que por una severa infección respiratoria ingresó a un hospital romano el pasado viernes 14 de febrero, y finalmente reflexiona sobre el panorama y los desafíos a que se enfrentaría la Iglesia ante el difícil trance que ahora sufre el Obispo de Roma.
El Papa ante el mundo.
¿Qué representa hoy el papa Francisco, en un mundo convulsionado por las guerras, la discriminación, las crisis de migrantes, la amenaza del crimen organizado y la deshonestidad y las mentiras de los líderes políticos, entre otros conflictos?
“El Papa es un verdadero padre espiritual, portador de un mensaje de paz y de esperanza que inspira confianza en Dios y en la humanidad. Es la voz de esperanza, esa que resuena para recordarnos y seguir creyendo en la bondad de todos los seres humanos y en la posibilidad de cambiar el mal por el bien, en esa transformación que se logra a través de una fuerza espiritual que se llama fe. Y si bien nosotros creemos en Jesucristo, en su fuerza y poder, el Santo Padre nos invita a todos a descubrir la bondad de Dios que habita en nuestros corazones. Nos anima a reconocer la capacidad que tenemos de perdonarnos y de construir un mundo diferente, mejor, comenzando con nosotros mismos, nuestras familias, nuestras comunidades y nuestros países.
“ El papa Francisco es una voz creíble de esperanza en tiempos de incertidumbre”.
El legado de Francisco.
Su camino episcopal está marcado por su cercanía con el papa Francisco, ¿cuáles considera que son tres de las contribuciones más significativas del Vicario de Cristo a la Iglesia y al mundo, y cómo cree que serán recordadas en el futuro?
“Las contribuciones del papa Francisco a la Iglesia y al mundo son muchas y significativas. Sin lugar a duda, para la generación actual, él representa una cercanía entre la Iglesia y Dios con los jóvenes, los niños, familias y, especialmente, con todos aquellos que sufren o enfrentan cualquier tipo de situaciones de pobreza.
“El Santo Padre será recordado por su capacidad de hacer presente a Cristo y a la Iglesia en todos los ámbitos sociales, económicos y políticos. No únicamente es un Papa para los católicos, es un padre espiritual y un símbolo, un espejo de esperanza para todos, sin excepción. Abrió las puertas de la Iglesia a muchos que se sentían alejados de la institución, transmitiendo el mensaje de que Dios siempre nos ama, nos perdona y nos brinda la oportunidad y capacidad de cambiar y ser mejores”.
La salud del Santo Padre.
¿Cómo afecta la salud del papa Francisco a la comunidad católica y qué mensaje le gustaría transmitir al pueblo de Dios en este trance tan delicado?
“Que vivamos la enfermedad de la misma manera como la enfrenta y vive el Sumo Pontífice: con fe, con confianza plena en Dios y mucho amor. Al igual que el papa Juan Pablo II, Francisco vive su propia humanidad, experimentando en su vida, la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Él vive la realidad humana del dolor de la enfermedad, pero lo más importante es cómo respondemos a esas realidades. Nos enseña que, cuando los padecimientos y sufrimientos llaman a la puerta de nuestra vida, debemos afrontarlas con una profunda fe, una confianza inquebrantable en Dios y un amor que nos una a los demás”.
Esperanza y continuidad.
En caso de que el papa Francisco no se recupere, ¿qué pasos considera que debería seguir la Iglesia para mantener la unidad y la esperanza entre los fieles en este momento crítico?
“La Iglesia está llamada a ser un reflejo de las inspiraciones del Espíritu Santo, porque es Dios a través del Espíritu Santo quien guía a la Iglesia. El propio Jesucristo nos prometió enviar al Espíritu Santo, y es a través de Él que la Iglesia lleva al cabo su misión desde la ascensión de Jesucristo a los cielos. El Espíritu Santo, que es el espíritu de Dios Padre y Dios Hijo, nos proporciona la luz y fortaleza espirituales superiores necesarias para avanzar. La continuidad y la renovación que observamos en cada Papa nos da la certeza de que el Espíritu Santo está presente y vivo, actuando. A lo largo de los años, hemos sido testigos de esta acción en los papados de Juan Pablo II, Benedicto XVI y, ahora, con Francisco. Cada uno de ellos contribuyó a la vitalidad de nuestra fe, reafirmando que el Espíritu Santo está siempre presente y actuando en nosotros”.
Enseñanzas personales.
¿Cuál es la principal enseñanza que recibió del papa Francisco y cómo la aplica en su ministerio episcopal y en su vida diaria?
“La alegría del Evangelio. Hay que agradecer a Dios siempre y vivir con júbilo el poder amar y servir a nuestros hermanos. Cada día se nos presentan múltiples oportunidades para amar y servir, lo que nos permite vivir plenamente el evangelio de Cristo. El papa Francisco no desperdicia nunca ninguna oportunidad, siempre evangeliza, siempre comunica la presencia de Dios en nuestras vidas. Me tocó la fortuna de experimentar, vivir esta realidad de manera constante, 24 horas al día, siete días a la semana. Toda palabra, toda acción y cada gesto están profundamente conectados y relacionados con Dios y con nuestros hermanos. Es una vida de encuentros: encontrarse con Dios y con las personas que nos rodean.
“ Es un encuentro absoluto. Por medio de cada interacción, Dios se manifiesta y nos encuentra a través de nosotros, como instrumentos de su amor en toda la palabra. Esta vivencia es integral, abarca cada acción, cada gesto, cada pensamiento, cada oración y cada momento de mi día a día. Las enseñanzas del papa Francisco eran de tiempo completo. Ahora, que el Santo Padre vive momentos críticos, todos estamos en una comunión de oraciones, fe y confianza en Dios. Él es el que va a determinar el futuro inmediato”.— Carlos F. Cámara Gutiérrez
Monseñor Patrón Wong Trayectoria
El arzobispo yucateco fue nombrado titular de Xalapa por el papa Francisco.
Desde el principio
A partir de la elección del cardenal Jorge Mario Bergoglio como el papa Francisco, el 13 de marzo de 2013, el 266º Pontífice distinguió a Mons. Jorge Carlos Patrón Wong como uno de sus más cercanos colaboradores.
Primer cargo
El 21 de septiembre de 2013 el Vicario de Cristo nombró al sacerdote yucateco Secretario para los Seminarios de la Sagrada Congregación para el Clero, y lo elevó a la dignidad de arzobispo.
Otras responsabilidades
El papa Francisco designó a Mons. Patrón Wong, el 29 de julio de 2014, consultor de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
Consejero latinoamericano
El 15 de septiembre de 2015, el Santo Padre lo escogió como consejero de la Pontificia Comisión para América Latina. El 8 de diciembre de 2021 Mons. Patrón fue asignado a Xalapa, Ver.
