• Los transeúntes tienen preferencia de paso sobre los vehículos en zonas señaladas como son las cebras peatonales o cuando el semáforo así lo permita, establece el artículo 48 de la Ley estatal de Tránsito
  • El semáforo peatonal en un tramo de la colonia Revolución. Usuarios señalan problemas para transitar
  • La Ley de Tránsito y Vialidad del Estado establece las circunstancias y casos en que los conductores deben ceder el paso a los peatones

De acuerdo con la Ley de Tránsito y Vialidad del Estado de Yucatán, los conductores tienen la obligación de ceder el paso a los peatones en los casos y circunstancias que establezca la reglamentación aplicable (el artículo 41).

Además, los peatones tienen preferencia de paso sobre el tránsito vehicular en diversas situaciones, como cuando han iniciado su movimiento para cruzar la vía pública en zonas señaladas, usan pasos peatonales o cuando el señalamiento de vialidad o un semáforo lo permitan (artículo 48).

En la práctica, esta normativa no siempre se respeta, lo que genera riesgos constantes para los transeúntes.

Un ejemplo de esta situación se observa en la colonia Revolución, frente a una famosa plaza comercial y entre otros establecimientos, donde recientemente se establecieron cambios en el paso peatonal y vehicular.

El cruce tenía un reductor de velocidad con una superficie plana en la parte superior (“tabletop”), diseñado para obligar a los conductores a reducir la velocidad en áreas prioritarias para peatones, como escuelas, hospitales y zonas residenciales.

Sin embargo, este dispositivo fue retirado con el objetivo de agilizar el tránsito, usando solo una cebra peatonal y cuatro semáforos.

“Hace unos días fui por mi comida y pasé a comprar un refresco aquí donde está la máquina de bebidas. Cuando quise regresar a la plaza apreté el botón y esperé a que sonara ese sonido como de pollito, pero no veía que los coches se pararan”, expresó Ramiro, trabajador de la zona.

“Uno de buena fe y educado se detuvo, rápido corrí y me quedé en medio, donde está el otro semáforo y que también debes apretar. O sea, aprietas dos veces el botón para cruzar, cosa que veo ilógica, con (hacerlo) una vez y que agreguen más tiempo te da chance de cruzar”, consideró.

“Cuando quise llegar a la plaza apreté el botón, pero no me di cuenta que no apreté bien, crucé y en eso pasa una camioneta y me pita, me detengo por el susto, veo que me quedé en medio de la carretera, me asusté y salí disparado tirando mi comida. Terminé muy molesto y pensando si así será siempre. Esto no pasaba mucho con el anterior paso peatonal”.

Ventajas y desventajas

Actualmente el paso peatonal consiste en rayas peatonales y semáforos controlados por los transeúntes mediante un botón de solicitud de paso.

Aunque en teoría permite a los peatones cruzar de manera segura, este sistema presenta varios inconvenientes.

Las luces que indican el paso peatonal son pequeñas y se ubican en la parte superior del semáforo, lo que dificulta que los conductores las noten.

El tiempo asignado para cruzar es corto, lo que obliga a los peatones a apresurarse o quedarse a mitad de la calle.

Los residentes y trabajadores de la zona sugieren reinstalar el “tabletop” junto con un semáforo peatonal automático, similar a los del centro de la ciudad.

Esto garantizaría que los vehículos reduzcan la velocidad y que los peatones tengan tiempo suficiente para cruzar de manera segura.

Asimismo, se propone mejorar la visibilidad de las luces peatonales y aumentar el tiempo de cruce para evitar situaciones de riesgo.

Mario O., frecuenta mucho la zona, ya que trabaja cerca de ahí. Preocupado por la seguridad de los peatones, tomó acción y recolectó 200 firmas de trabajadores y vecinos para exigir mejoras en el paso peatonal.

El usuario relató el incidente que lo motivó a realizar esta iniciativa.

“Un día vi a una joven que llevaba a una mujer de tercera edad en silla de ruedas. La chica no se percató de que debía presionar el botón del semáforo, pero sí notó que había líneas de paso peatonal. Cuando comenzó a cruzar, un coche casi las atropella”.

“El conductor frenó de repente y le gritó: ‘¡Aprieta el botón!’. Además, le dijo muchas groserías. Me metí y le respondí al conductor: ‘El problema es usted, porque esto es un paso peatonal y debe ceder el paso con botón o sin botón’. Ese fue el momento en que decidí que ya era suficiente y comencé a recolectar firmas”.

Mario envió las firmas el 23 de octubre, sin recibir respuesta alguna.

“Soy trabajador, pero también soy peatón en esta zona. Tengo familia y quiero llegar bien a casa, ¿quién no? Ahí dice ‘prioridad Ie-Tram’, pero no, la prioridad debe ser el peatón”.

Mario decidió dar su testimonio de manera anónima para evitar posibles repercusiones.

Gabriela López, conductora que constantemente pasa por esta zona, apoyó dando una entrevista mientras esperaba que pasaran los peatones.

Ella consideró que es peligroso tanto para peatón y conductor pasar por esa glorieta después del paso peatonal o antes.

“No respetan el peatonal por desesperación, además que cuando uno baja por el puente del Periférico hay conductores que van rápido, cuando llegan casi a la plaza se complica porque es un paradero, más adelante un peatonal y lo que sigue una glorieta y eso no lo comprenden: no comprenden que deben ir abusados, con calma y respetar”.

Juana Sierra, quien frecuentemente toma esta ruta, se percató de que ya no era muy accesible transitar por la carretera Mérida-Progreso. Por ello, decidió cambiar su trayecto y optar por la calle 27, Hacienda Sodzil Norte.

“Esa zona o vía presenta varios desafíos. Por ahí circulan unidades del Ie-Tram, camiones del Va y Ven, vehículos particulares, trabajadores y estudiantes, lo que en horas pico convierte la zona en un caos vial. Además, muchos conductores no reducen la velocidad, lo que aumenta el riesgo de accidentes”.

Ante esta situación, Juana opina que sería conveniente instalar un semáforo peatonal automático, similar a los que hay en el centro de la ciudad. “Aunque no haya peatones cruzando en ese momento, al menos los vehículos estarían obligados a detenerse”.

Selmy Díaz labora por la zona y expresó su descontento con la modalidad actual de cruce peatonal.

“No me agrada mucho este sistema porque los vehículos no lo respetan. Aunque aprietas el botón, el tiempo que dan para cruzar es muy corto. Un día, intentamos cruzar, pero no llegamos al otro lado de la calle porque un coche avanzó en cuanto terminó la señal de cruce”.

“Otra vez me pasó algo similar: decidí levantar la mano para que el conductor me viera, pero no le importó y pasó de todos modos”.

“Lo que realmente funcionaría es que volvieran a poner el reductor de velocidad, como estaba antes, junto con el semáforo. O, mejor aún, que el semáforo sea automático y no requiera apretar un botón. Al fin y al cabo, los peatones también somos parte importante de esta zona”.— Sofía Vital Chablé

Obligaciones del peatón

El artículo 49 de la Ley de Tránsito y Vialidad establece que los peatones deben cruzar las vías públicas por las esquinas o zonas marcadas, transitar por las aceras o banquetas y obedecer las indicaciones de los agentes o semáforos.

Otras precauciones

En la práctica, muchos peatones se ven obligados a tomar medidas adicionales para garantizar su seguridad, como alzar la mano para llamar la atención de los conductores o correr para no ser atropellados.

Restricciones

El artículo 50 prohíbe a los peatones cruzar de manera intempestiva la vía pública, caminar con carga que obstruya su visibilidad, o utilizar la vía pública como espacio para juegos o carreras sin permiso. No obstante, la falta de dispositivos adecuados y el incumplimiento de las normas por parte de los conductores dificultan el cumplimiento de estas disposiciones.

Caos vial

Juana Sierra se percató de que ya no era muy accesible transitar por la carretera Mérida-Progreso. Por ello, decidió cambiar su trayecto y optar por la calle 27, Hacienda Sodzil Norte. “Esa zona o vía presenta varios desafíos. Por ahí circulan unidades del Ie-Tram, camiones del Va y Ven, vehículos particulares, trabajadores y estudiantes, lo que en horas pico convierte la zona en un caos vial. Además, muchos conductores no reducen la velocidad, lo que aumenta el riesgo de accidentes”.

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