• Una vista de la calle 62 entre 61 y 63, del Centro, cuyos bolardos aún siguen en pie, en contraste con otras zonas en la que estas estructuras están parcial o totalmente derribadas
  • Arriba, en la zona de la Plaza Grande se pueden ver bolardos con raspones o sin pintura. A la izquierda, en la calle 60 con 47 hay algunos derribados en accidentes de tránsito

Con el cambio de imagen de la Plaza Grande, el panorama cotidiano incluyó a nuevos elementos: los bolardos.

Estas estructuras se colocaron con el objetivo de proteger y cuidar a los peatones, separando el área vehicular de las zonas peatones. Se trata de los pequeños postes de concreto o acero que hay en las orillas de calles y avenidas, incluso son muy visibles en la calle 60 y en el Corredor Gastronómico de la calle 47.

Desafortunadamente se ha vuelto común ver a algunos que han sido derribados a causa de accidentes viales y otros más presentan raspaduras o pintas, según se vio en un recorrido del Diario.

De todos los que hay en la Plaza Grande y sus alrededores se pudo ver que al menos cuatro ya fueron golpeados por vehículos.

En la calle 60 se pudo ver algunos con daños de consideración, aunque la mayoría está en buen estado.

Curiosamente aquellos que están más raspados son los que se ubican cerca de las entradas de los estacionamientos.

Durante el recorrido se vio que en la calle 60 con 59 y en la 60 con 45 hay bolardos chuecos, y donde más notan los daños es el tramo entre 45 y 47 de esa arteria, pues allá hay cinco aplastados por accidentes de tránsito.

En la calle 47 con 58, a la altura de la gasolinera, hay uno doblado y unos metros más adelante hay cinco más derribados.

En el “remate” del Paseo de Montejo se pudo ver tres que están de lado, mientras que en el Corredor Gastronómico la mayoría está en buen estado, tal vez por ser una zona restaurantera.

En la calle 47 con 56 hay dos que están ladeados y dos cuadras más adelante otro con la misma suerte.

Reparaciones de bolardos

Sobre la reparación de los bolardos dañados y el funcionamiento de los electrónicos, el Ayuntamiento y la Policía Municipal informaron que eso le corresponde a la constructora encargada de la obra.

En enero pasado se comenzó con las pruebas de los bolardos electrónicos que se instalaron en la zona de la Plaza Grande.

Se indicó que en los cruces se instalaron tres de ellos que se activarían cada vez que los semáforos del lugar estén en color rojo, de modo tal que impedirían a los vehículos quedar atravesados en las áreas peatonales, aunque todavía no ponen en pleno funcionamiento.

Sobre estos elementos, el ingeniero vial René Flores Ayora señala que son fundamentales en la protección de los transeúntes y en el control del tránsito.

Sin embargo, hace falta la difusión del cuidado de estas estructuras y de su utilidad, “pues la falta de conocimiento sobre el propósito de los bolardos es evidente y se traduce en daños continuos a estas estructuras”.