Aspecto del accidente en la carretera del Mundo Maya, tramo Tekit-Mama, donde un guiador falleció en el lugar de los hechos
Aspecto del accidente en la carretera del Mundo Maya, tramo Tekit-Mama, donde un guiador falleció en el lugar de los hechos

MÉRIDA.- Los recientes accidentes en las carreteras de Yucatán han puesto nuevamente en evidencia una situación que, a pesar de las advertencias, sigue sin ser atendida: el tema de las barreras de contención conocidas como “colas de pato”.

Estas estructuras, diseñadas para mitigar impactos vehiculares, se han convertido en una trampa mortal para los conductores, tal como lo demostró la reciente tragedia ocurrida en el tramo Tekit-Mama, de la carretera Mundo Maya.

En este incidente, un vehículo impactó contra una de estas barreras de metal, la cual se insertó en la parte delantera y causó la muerte inmediata del conductor. Los pasajeros que lo acompañaban resultaron gravemente heridos.

“Colas de pato”, un peligro que arrebata vidas

Entrevistado sobre el tema, el ingeniero de tránsito y auditor en seguridad vial, René Flores Ayora, señaló que estos accidentes no deberían ocurrir y que este tipo de vallas están obsoletas.

“Las ‘colas de pato’ deben estar aterrizadas o embebidas en el pavimento. En las vías de Yucatán todavía hay muchas que no se encuentran de esa manera, así que lo ideal sería quitarlas y reemplazarlas por amortiguadores de impacto”.

Cuando un automóvil impacta contra esta estructura, el diseño filoso y la orientación convierten la colisión en un acto letal.

En cuestión de segundos, atraviesa el automóvil o la motocicleta con la misma facilidad que un cuchillo corta la mantequilla.

Por ello, en lugar de contener, estas barreras se transforman en armas que arrebatan vidas.

Su revisión y sustitución es un asunto urgente e inaplazable, ya que lo que debería proteger a los conductores se ha convertido en una trampa mortal.

De acuerdo con el especialista, esta problemática, que no es nueva, seguirá cobrando vidas en el estado si no se toman las medidas inmediatas.

“No es la primera ni será la última persona que pierda la vida por estas barreras. Están diseñadas para contener, pero en su estado actual, asesinan”.

Otro caso reciente que ilustra esta deficiencia ocurrió en el tramo Uayma-Santa María Aznar, donde un motociclista murió al impactarse contra una barrera metálica que no soportó el golpe, lo que provocó que el guiador cayera a un barranco de ocho metros.

Factores de riesgo por las barreras de contención en carreteras de Yucatán

Además del diseño obsoleto de las “colas de pato“, los especialistas en estructuras metálicas señalaron que existen otros factores que comprometen la seguridad de las mismas.

Por ejemplo, la corrosión, producto de la exposición a la humedad, provoca oxidación y debilita la resistencia del metal.

Asimismo, la fatiga del material genera fisuras y debilitamiento estructural. Las holguras en uniones causan deformaciones y aumentan el riesgo de roturas.

La abrasión, resultado del desgaste por contacto o acción de fluidos, reduce la eficacia de la estructura.

Además, los impactos y sobrecargas accidentales generan deformaciones que comprometen la función de contención.

Llamado a reemplazar “mortales colas de pato”

El llamado es claro y es directo, es necesario reemplazar estas barreras por sistemas modernos y seguros que realmente protejan a los conductores.

Mientras tanto, recomiendan a los automovilistas extremar precauciones, y por supuesto, siempre y en todos los casos, evitar el exceso de velocidad, no usar el teléfono al conducir, no manejar bajo efectos del alcohol y utilizar las luces adecuadamente.

Sin embargo, ninguna de estas medidas sustituye la necesidad de infraestructuras seguras.

Las “colas de pato” deben ser eliminadas o adaptadas con amortiguadores de impacto que garanticen su función de protección. De lo contrario, seguirán siendo un peligro en las carreteras de Yucatán, precisó.