Las olas de calor no dan tregua a nadie, ni siquiera a las plantas, las cuales muchas veces en estas temporadas suelen secarse.
Aarón Casanova, estudiante de doctorado de la Unidad de Recursos Naturales del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), explicó que en esta temporada las plantas pueden sufrir el estrés térmico, que se refiere a la cantidad de calor excesivo que reciben, afectando generalmente a las hojas de los plantas.
Este problema afecta el crecimiento y la productividad de las plantas y son las hojas las que más sufren y son las más dañadas, sobre todo cuando no tienen la suficiente agua, provocando que la fotosíntesis sea interrumpida y la planta muera.
El estudiante mencionó que aunque las hojas están hechas para recibir radiación, existe un límite para recibir. Explicó que las más afectadas por el estrés térmico son las plantas jóvenes, las que aun se encuentran en pleno crecimiento.
Las señales para identificar los síntomas de estrés térmico en plantas pueden verse en las hojas, que se ven marchitas y comienzan a caerse. También dependerá de la especie de planta y las condiciones en las que se encuentren, es decir, si son árboles o plantas ornamentales.
Como recomendación se indicó que las plantas o árboles deberán de tener agua suficiente.
Mencionó que en el caso de los agricultores, ello se ven más afectados si dependen de las lluvias.
Aarón Casanova recomendó no exponer las plantas al sol durante mucho tiempo, regarlas y asegurarse de que tengan el agua suficiente y disponible, también identificar y conocer qué especie se tiene.
Sobre las plantas nativas de Yucatán mencionó que éstas se encuentran bastante adaptadas a los calores extremos. Señaló un caso como el árbol de ramón, el cual es una especie con la que ha trabajado, y que es bastante vulnerable a este tipo de condiciones. También hizo referencia a las plantas que crecen bajo la sombra de otros árboles con el tiempo pueden soportar condiciones más abiertas.
