Locatarios del mercado Lucas de Gálvez urgen a que se realicen trabajos de mantenimiento en el sitio
Locatarios del mercado Lucas de Gálvez urgen a que se realicen trabajos de mantenimiento en el sitio

Visitado todos los días por miles de compradores, el centro de abasto más importante de Yucatán y Mérida, el mercado municipal Lucas de Gálvez, aún arrastra pendientes y necesidades que requieren la atención de las autoridades, aunque también se reconocen avances por una serie de mejoras efectuadas.

Uno de los lastres, se denunció, es un liderazgo sindical que opera en el mercado grande, a quien se califica de nocivo para la correcta operación del céntrico espacio.

Hay demandas de atención de varias necesidades, como la mejora de los pisos en diferentes sectores, la instalación de nuevas cámaras de vigilancia para prevenir o investigar robos, asaltos o cualquier hecho delictivo en el interior del centro de abasto; labores de mantenimiento y pintura en algunas áreas y poner a funcionar la rampa eléctrica, que sigue sin operar y permanece con cadenas y candados para evitar que alguien la use.

Además, hay exigencias de que se combata en serio la venta ambulante en céntricas calles cercanas y aledañas al Lucas de Gálvez, ya que “está acabando con el mercado”.

Otra demanda es dotarlo de mayor ventilación, ante el fuerte calor y bochorno que se siente en su interior todos los días, en especial en esta época del año por las elevadas temperaturas que se dejan sentir en la capital del estado, y mejorar el sistema de drenaje para evitar las inundaciones durante la temporada de lluvias.

Lo que es considerado como un avance es el fin de la presencia de pandillas en el interior del Lucas de Gálvez, cuya erradicación se hizo hace varios años para tranquilidad de los locatarios y clientes que diario acuden a comprar al céntrico inmueble.

Además, se frenó la venta de drogas que se hacía en el pasado en los alrededores del mercado.

El locatario José Pech Cauich, en el pasillo de los chicharroneros, consideró que es necesario instalar ventiladores ante el fuerte calor que impera, que se laven los pisos y darle más mantenimiento al inmueble.

Asimismo, consideró necesario nuevas cámaras de vigilancia (habría algunas ahora, pero no sabe si sirven) para que se pueda investigar con más eficiencia algún caso de robo, asalto o algún incidente en el interior del sitio. Sobre la vigilancia, indicó que sí existe y no hay quejas.

Otro vendedor, quien omitió dar su nombre, consideró que es necesario mejorar el drenaje, ya que pasan problemas cuando llueve.

“El drenaje es malo, rebosan los sumideros y hay mucha peste. Hay que mejorarlo para la época de lluvias”, indicó.

Juan Carlos Mata Varela, quien cuenta en ese sector con una ferretería, coincidió en que es necesario mejorar la ventilación al interior del mercado. “Se suda mucho, hay bochorno y surgen quejas por ese motivo”.

Al mismo tiempo, indicó que se requiere mejorar el piso del área de chicharroneros, ya que hay cuarteaduras y gente que se cae o pasa problemas cuando camina por esa zona.

Otra sugerencia es que se remodele la entrada del centro de abasto para darle una mejor vista y atractivo al sitio, a donde incluso acuden turistas nacionales y extranjeros que visitan la capital del estado.

En cuanto a la vigilancia, no tiene quejas e incluso resaltó que hay personal de apoyo ciudadano que recorre el inmueble y últimamente no tiene conocimiento de ningún robo

Labor pendiente

Locatarios del mercado Lucas de Gálvez denuncian que la venta informal es uno de los problemas que necesitan ser resueltos ya.

Manuel Lara Chan, cuyo puesto de reparación de calzado se ubica en el área de baratilleros, hizo un llamado urgente a las autoridades para que combatan en serio el ambulantaje en los alrededores del sitio “porque eso está matando al mercado”.

“Que quiten a los ambulantes, están fuera de control y por eso hay cortinas y locales cerrados en el mercado. Los controlan unos cuantos líderes y son los mismos los que se dedican a esa actividad”, agregó.

“Antes estaba más concurrido el mercado, perjudican los ambulantes”, insistió.

Lara Chan pidió mayor limpieza e incluso sugirió que se instale aire acondicionado al menos en la zona donde se venden pescados y mariscos. “Para ahorrar en el costo de la luz se pueden instalar paneles solares en el mercado”.

Alberto Rodríguez Mauleón, dedicado a la venta de plantas medicinales en el negocio llamado “Don Beto”, también pidió mayor ventilación en el centro de abasto ante el calor que se siente en su interior, pero afirmó que en el inmueble se han hecho más cosas buenas que malas.

“Lo que sí hay que hacer es quitar a un líder, Felipe Estrella, es una de las manchas que quedan en el mercado. Cobra por solucionar problemas, él ve las cosas turbias. Hay que acabar con ese liderazgo”, manifestó.

Un aspecto positivo que citó es que desde hace varios años eliminaron a las pandillas que había en el Lucas de Gálvez, que eran el dolor de cabeza de locatarios y clientes, pues incluso sacaban a algunas personas del mercado o decidían a dónde podían ir. Esas pandillas eran la “Neighbor” y “La 13”.

Otro punto positivo que dio a conocer es que en la actualidad están ausentes los malvivientes y drogadictos en el Lucas de Gálvez.

Juan José Rosado, locatario de una horchatería del área de condimentos y recados, afirmó que faltan más labores de mantenimiento, hay pisos en mal estado y alzados, falta pintar algunas zonas y consideró que debe mejorar el alumbrado y el drenaje. “Cuando llueve las cañerías rebosan, se desbordan”.

Comerciantes del área de venta de pescado frito pidieron una limpieza y lavado de pisos más frecuentes, además que ya pongan en funcionamiento la rampa eléctrica, que sigue sin funcionar y “solo está de adorno”.

Se calcula que diario acuden al Lucas de Gálvez de 50,000 a 80,000 personas.

El investigador y compilador de información histórica Manuel J. Zavala Gómez publicó un artículo en el Diario el 21 de enero de 2017 en el cual recordó que el mercado fue inaugurado el 16 de septiembre de 1887, en sus inicios lo conformaban solamente algunos puestos con cubierta de lona.

Se llama Lucas de Gálvez en referencia al gobernador, intendente y capitán general de Yucatán de 1789 a 1792, don Lucas de Gálvez y Montes de Oca, quien el 22 de junio de 1792 fue asesinado a los 53 años de edad en Mérida.

El primer mercado Lucas de Gálvez fue demolido, señaló Zavala Gómez.

Se construyó uno más amplio, de mampostería y techo de lámina, que fue inaugurado en 1909. Este edificio también pasó a la historia porque fue derruido y en 1948 se construyó el actual centro de abasto, que por el aumento de vendedores creció y se construyeron los anexos que tiene.