A pesar de que la leche se considera un alimento completo por su alto contenido de nutrientes esenciales como proteínas, calcio, vitaminas y minerales, un experto en el área de producción de este líquido alerta sobre su bajo consumo en el Estado.
En el marco del Día Internacional de la Leche, que se conmemora hoy, David Méndez Muñoz, ganadero y secretario de una asociación lechera formada hace 10 años, dijo cuáles han sido los retos más persistentes para el sector.
En primera instancia, manifestó que en Yucatán casi no se consume leche.
En cambio, lo que sí tiene alta demanda es el queso, especialmente el de hebra, que muchos conocen como tipo Oaxaca.
Méndez Muñoz comentó que, aunque se han creado asociaciones dedicadas a la producción de la leche desde hace una década, después de la pandemia muchas personas se desanimaron y dejaron el trabajo de campo, sobre todo por la falta de apoyos.
Pese a esto, algunos siguen activos por cuenta propia, intentando mantener vivo el oficio.
Cada año, han impulsado una feria de la leche que ha servido para dar a conocer distintos tipos de quesos, con buena respuesta del público. Sin embargo, el consumo de leche líquida sigue siendo mínimo.
“El yucateco no es de tomar leche”, señaló el productor, y explicó que muchos prefieren bebidas industrializadas o cervezas, y que los productos lácteos solo se consumen cuando ya están procesados o presentes en algún platillo o botana.
Además del bajo consumo, otro problema que enfrentan es que el ganado lechero en la región va en descenso.
La falta de incentivos al campo, la escasez de materia prima y el desinterés de las nuevas generaciones son factores que amenazan con desaparecer esta actividad.
Aunque hay señales de mayor aceptación hacia los productos locales, los lecheros aseguraron que sin apoyo directo al campo será difícil abastecer la demanda creciente.
Entre las soluciones que plantean está el impulso al mejoramiento genético del ganado para lograr una mayor producción.
Por último, el secretario envió un mensaje a todos los amigos y colegas que forman parte del gremio lechero, animándolos a que continúen en el mundo de la producción de leche.
“Esto es un patrimonio familiar que perdurará mientras estemos vivos. Esto no puede desaparecer, al contrario, tiene que ir agarrando auge; en cambio, los apoyos que están dando, de la noche a la mañana van a desaparecer. Échenle ganas; en el campo hay que estar día con día para ver los resultados”.
