Ni la lluvia detuvo a los integrantes del Club Palestino, quienes anteayer acudieron al parque del fraccionamiento Jardines del Sur decididos a sembrar no solo árboles, sino esperanza.
Desde 1975 el Club Palestino ha sido mucho más que un semillero de deportistas: es un refugio donde se cultivan valores, se combaten las adicciones y se fortalece la formación integral de niños y adolescentes.
Antonio Osorio Vázquez, coordinador del Club, compartió en una entrevista con Diario de Yucatán que esta fue la tercera jornada de reforestación del año, como parte de las actividades por el 50 aniversario de la agrupación.
Los árboles fueron sembrados en el mismo lugar donde habían plantado otros, pero que por motivos desconocidos ya no estaban.
Sin embargo, esta vez los protegieron con poliducto amarillo, buscando evitar el vandalismo y, al mismo tiempo, generar conciencia sobre la importancia de cuidar el entorno.
Club Palestino, con largo historial
El Club Palestino tiene una larga historia sembrando árboles desde sus primeros años en el Periférico de Mérida.
Hoy son reconocidos como pioneros de la reforestación urbana en la ciudad.
En esta ocasión participaron 38 niños, quienes junto con sus padres sembraron varios ejemplares.
Con pasión por la naturaleza, Osorio Vázquez expresó: “Los árboles sienten, viven y al destruirlos nos estamos destruyendo nosotros mismos. Nos estamos ahogando en calor y en lluvia. La culpa es nuestra por seguir destruyendo el medio ambiente”.
“Ayudemos a los niños y jóvenes a vivir en armonía con la naturaleza”, refirió el entrevistado.
