En los últimos años Yucatán ha registrado una baja en el número de nacimientos, de acuerdo con los reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En 2023 hubo un conteo de 26,501 nacimientos (13,464 hombres y 13,037 mujeres), mientras que el año pasado se contabilizaron 24,808 registros de nacimientos (12,526 hombres y 12,282 mujeres).
En un balance de los registros de nacimientos por municipio en Yucatán se revela una notable concentración de la natalidad en las zonas urbanas del estado, con Mérida encabezando las cifras al registrar 8,437 nacimientos, lo que representa un 39% del total estatal.
Comunidades con menor tasa de nacimientos
Las comunidades con menor tasa de nacimientos son Quintana Roo y Sanahcat con 13 cada uno; Bokobá, 14; Suma de Hidalgo, 16; Kopomá, 20; Tepakán, 21; Dzilam de Bravo, 23; San Felipe y Yobaín, con 24 cada uno, y Cenotillo y Tahmek, con 25 cada uno.
Uno de los hallazgos más relevantes del análisis es que 939 nacimientos (el 3.8% del total) corresponden a registros tardíos de niños nacidos en años anteriores: 23,869 nacimientos corresponden a bebés menores de un año (96.2%).
Mientras, 217 registros son de niños de un año; 121, de niños de dos años; 110, de menores de tres años y 393 registros de pequeños de cuatro años o más.
Registro tardío de nacimientos en Yucatán
En cuanto al registro tardío de nacimientos, también se han detectado municipios que presentan un mayor número de esta incidencia.
Mérida sobresale con 367 casos tardíos (15.6% del total tardío estatal), le sigue Kanasín que sumó 98 registros, luego están Chemax, con 62; Progreso, 60; Umán, 37; Tizimín, 35; Valladolid, 30; Hunucmá, 16; Izamal, 15, y Tekax cierra el “top ten” con 13 casos.
Estos 10 municipios concentran 733 casos del total de registros tardíos.
Hay una importante suma de registros extremadamente tardíos de nacimientos, que corresponden a 298 registros de menores de ocho años y más.
Este es el número más alto entre los registros tardíos que van de los dos años en adelante.
Mérida, con “casos extremos” en registros tardíos
Las poblaciones con más casos extremos son Mérida, con 189 casos (63.4% del total extremo); Kanasín, con 15; Progreso, con 11, así como Tizimín y Valladolid con nueve casos cada uno.
Lo anterior implica que por ocho años o más estos niños no contaron con un documento que acreditara su nacimiento y existencia legal. En consecuencia, la niña o el niño que no es registrado ni tiene un acta de nacimiento no tiene identidad legal.
Esta situación conlleva ciertas complicaciones para el menor, ya que limita sus posibilidades de acceder a otros derechos a lo largo de su vida, como son el derecho a la protección, a la educación y a la salud, impidiendo su inclusión en la vida económica, política y cultural del país.
El registro del nacimiento es un derecho humano reconocido por diversos tratados e instrumentos internacionales ratificados por México, pero también por el marco jurídico nacional, tanto por la Constitución nacional como por la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Actas / Registro Civil
Casi mil niños fueron inscritos fuera de tiempo en Yucatán, algunos hasta ocho años después de su nacimiento.
Registro puntual
Solo 32 de los 106 municipios registraron todos sus nacimientos de manera oportuna, considerando solo la cifra de menores de un año de edad. En suma, esas localidades concentraron 1,558 nacimientos registrados oportunamente.
Localidades
Por cantidad, las comunidades con más registros oportunos fueron Sotuta (101), Opichén (91), Dzan (85) y Uayma (77).
Lugares de nacimientos
El 94.77% se atendió en una clínica u hospital y el 93.9% fue atendido por un médico.— Por Daniel Valdez Cetz
