

MÉRIDA.- Mientras los ciudadanos no ejerzamos nuestro derecho de acceso a la información pública, seguirá prevaleciendo la opacidad, alerta Blanca Estrada Mora, integrante del grupo promotor del colectivo ¡Ya Basta!
Y la opacidad, recalca, es generadora de corrupción, cubierta por el manto protector de la impunidad.
También se refiere al papel fundamental que desempeñan los medios de comunicación independientes, que al ofrecer información amplia y objetiva contribuyen a la formación de una ciudadanía reflexiva y analítica.
Llaman a pedir eficaz rendición de cuentas
La maestra Estrada Mora formula esas declaraciones al cumplirse, hoy 28 de septiembre, diez años del Día Internacional del Acceso Universal a la Información, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y adoptado cuatro años después por la Asamblea General de la ONU.
El objetivo de la efeméride es subrayar la importancia del acceso a la información como un derecho fundamental para la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana.
Durante la entrevista, la exdiputada indica que en este décimo aniversario se realizará una conferencia mundial en Manila, Filipinas, con un tema de gran relevancia, como en las anteriores ediciones: “Garantizar el acceso a la información ambiental en la era digital”.
Poder de la información
Antes de abordar el origen y los detalles que rodean esta conmemoración, hace notar que para fiscalizar las prácticas gubernamentales es necesario contar con ciudadanos bien informados.
A continuación expone:
—Recordemos que en todos los ámbitos la información es poder. Y en este caso, el acceso a la información, sobre toda la información pública, es —o debe serlo— una herramienta para combatir la corrupción.
—Bien ejercido por los ciudadanos y brindado por los funcionarios públicos, el acceso a la información puede servir para reconstruir o reinstalar la confianza en las instituciones.
—Obviamente, esa desconfianza nace ante la secrecía, ante la confidencialidad, ante la negativa y ante la falta de socialización de la información. La rendición de cuentas es pilar fundamental de una buena gobernanza. Y la columna vertebral de la rendición de cuentas es el acceso a la información, brindar la información y socializarla.
Lo que debería ser
—El artículo sexto de la Constitución Política de la República señala que toda persona tiene derecho al libre acceso a la información plural y oportuna.
—El mismo artículo dice que el derecho a la información será garantizado por el Estado. Esta disposición, lamentablemente, no siempre se cumple.
—La ciudadanía es una profesión difícil. Es una frase que siempre pronuncio. Mientras los ciudadanos no tomemos la decisión de ejerver nuestro derecho de acceso a la información seguirá prevaleciendo la opacidad, generadora de corrupción y cubierta por el manto protector de la impunidad.
—Insisto: la ciudadanía es una profesión difícil. Vemos que mucha gente no se interesa en los asuntos de gobierno, ya sea por temor, por apatía, por conveniencia o por complicidad.
Quejas y cero acción
—Así, mientras no todos decidamos ejercer la profesión de ciudadanos y nuestro derecho de acceso a la información pública seguiremos oyendo quejas de “parece tal cosa”, “se dice que…”
—Y seguiremos viendo que no pasa nada, porque no hay ninguna acción punitiva contra el cúmulo de nombres y de personas —no de ahora, sino de hace décadas— que son mencionados, sobre los que hay especulación, sobre los cuales no se hace una investigación, etcétera.
—Si no se ejerce el derecho de exigir, si no se pide que nos rindan cuentas, los gobiernos van a seguir diciéndonos lo que quieran.
—Y, por supuesto, continuaremos viendo eventos de “informes” que no se socializan, que no se difunden. Nos quedaremos nada más con discursos.
No es una fecha más
En cuanto a la conmemoración del Día Internacional del Acceso Universal a la Información, conocido coloquialmente como el Día Internacional del Derecho a Saber, la entrevistada indica que no se le debe dejar pasar como una fecha más.
“El derecho a saber es un derecho fundamental. El problema es que permitimos que nos lo quiten”, enfatiza.
A continuación, abunda en la conmemoración y su significado:
—El antecedente para establecer el derecho de acceso a la información como un derecho humano estuvo en el año 2010, en la llamada Declaración de Brisbane.
—Reunidos en Brisbane, Australia, los participantes en la Conferencia de la Unesco sobre el Día Mundial de la Libertad de Prensa hicieron un repaso de la situación mundial en ese tema y elaboraron un documento que reunió puntos medulares de anteriores declaraciones.
—Entre otras cosas, se ratificó que el derecho a la información es parte esencial del derecho a la libertad de expresión y que ambos son pilares fundamentales de la democracia y de todos los otros derechos y libertades.
El periodismo libre
—En esa misma ocasión se propuso a los estados miembros de la Unesco que reactivaran el debate público sobre la función del periodismo y de los medios de comunicación independientes en la creación de una cultura de pluralismo democrático.
—Se planteó llegar a ese objetivo mediante un periodismo transparente, fidedigno, pertinente y con un grado de responsabilidad basado en principios de autorreglamentación, que desarrollaran la confianza del público en medios independientes.
—De allí la importancia de los medios independientes y objetivos en la formación de una ciudadanía mejor informada, porque la información es fundamental para poder fiscalizar los actos de gobierno.
—La conferencia de Manila con motivo del décimo aniversario del Día Internacional del Derecho Universal a la Información abarcará dos días, 28 y 29 de septiembre.
Hoy se cumple el aniversario diez del Día Internacional del Derecho a Saber.
Blanca Estrada Mora, integrante del grupo promotor de ¡Ya Basta! y presidenta de la Federación Estatal de Colonos Urbanos de Yucatán (Fecuy), subraya de nuevo la importancia de que el ciudadano ejerza su derecho de pedir rendición de cuentas al gobierno.
Si no se ejerce el derecho de exigir, si no se piden cuentas, los gobiernos van a seguir diciéndonos lo que quieran, advierte.
