Con sus recursos naturales como el sol, viento y agua, Yucatán tiene potencial para la producción de hidrógeno verde para la generación de electricidad y combustible limpios, consideró Albert Martin Baena Regel, estudiante de doctorado e investigador en la cátedra de gestión ambiental de la Universidad de Dresden, en Alemania.
Inmerso en la ciencia de energías limpias en la universidad donde estudia y en constante contacto con proyectos ambientales, Baena Regel reveló que en Alemania tiene mucho uso el hidrógeno verde.
Se emplea en la producción de energías limpias para las empresas industriales de metales pesados y para la flota de camiones de carga y transporte urbano, ya que es una fuente renovable con cero emisiones contaminantes.
El candidato a doctor aseguró que si esta tecnología avanzada se aterriza en Yucatán, ayudaría a la solución de muchos problemas ambientales porque su uso reduce la emisión de gases de efecto invernadero.
De igual manera, el parque vehicular no emitiría contaminación y las plantas eléctricas tendrían mejores rendimientos porque este combustible verde es más eficiente que el gas natural y el diésel que usarían las plantas de ciclo combinado de Mérida y Valladolid, que hoy están inactivas por falta de combustible.
Fuentes de energía
El investigador explicó que el hidrógeno verde se produce con la electrólisis del agua, que es el proceso de usar electricidad para separar el hidrógeno (H2) del Oxígeno (O2) del agua (H2O).
Para que sea verde la electricidad utilizada debe ser de una fuente renovable como la eólica o solar. Estos dos elementos son recursos abundantes en Yucatán.
La ventaja del hidrógeno verde es que se puede almacenar en cantidades industriales y utilizarla cuando haya carencia de viento o de sol.
Una de sus principales desventajas es que la producción es cara porque es una tecnología casi nueva, pero con el tiempo pasará lo mismo que con los paneles solares que hasta hace unos años eran muy costosos, pero hoy están al alcance de cualquier persona o empresa.
“El hidrógeno verde es nuevo y cada vez genera mayor interés global”, señaló el científico en entrevista telefónica desde Alemania.
“En Alemania ya se utiliza la energía que se produce con el hidrógeno, ahora una empresa latinoamericana está interesada en explorar este negocio en México y en especial en la Península de Yucatán, donde hay recursos naturales suficientes como la solar, eólica y el agua”.
Asimismo, dijo que la producción de energía parte de la molécula del agua, se usa la electricidad de fuentes renovables que alimentan un electrolizador.
El agua se introduce entre dos electrodos y la corriente eléctrica del dispositivo descompone las moléculas del agua y libera el hidrógeno. Éste se puede almacenar o usar como combustible y la liberación del oxígeno es inocua para el medio ambiente.
Baena Regel explicó que el hidrógeno es verde porque usa recursos naturales como el viento o el sol.
Se puede almacenar como gas a presión de 350 a 700 bares, incluso se puede transportar como el gas licuado doméstico.
Se le preguntó por qué es mejor el hidrógeno verde que los paneles solares.
Baena Regel respondió que es más sencillo su almacenamiento a cantidades industriales, es una energía sostenible y renovable y tiene mayores usos.
La producción del hidrógeno verde y su transformación en energía o combustible tienen un costo muy alto, pero año tras año y mientras más se desarrolle esta tecnología, más accesible será para los ciudadanos y empresarios.
“El hidrógeno verde puede resolver el problema de los apagones y las intermitencias eléctricas que surgen en la Península de Yucatán”, consideró.
“La empresa mexicana GreenH2 Latam gestiona la instalación de la primera planta de hidrógeno verde en Tinum. Sería una planta que produzca 780 toneladas de hidrógeno verde por año y se proyecta invertir 55 millones de dólares”.
Con entusiasmo, Baena Regel destacó que el hidrógeno verde es un producto exportable, le da nuevo valor a las cadenas productivas y es una energía versátil porque puede generar electricidad para abastecer a la población e industrias, y como combustible se puede utilizar en vehículos motorizados, barcos, trenes y aviones.
