La mejor manera de mantener el sistema inmunológico fuerte y sano, tanto para protegerse ante los cambios de temperatura como en lo general, es con un plan de alimentación completo y balanceado, y priorizando alimentos ricos en vitamina C.
En estos días de frío intenso que se esperan puede cuidar la salud llevando una dieta para fortalecer el sistema inmunológico.
Ina Alejandra Beristain Navarrete, vicepresidenta de la Asociación Mexicana de Diabetes en el Sureste y tesorera del Colegio Mexicano de Nutriólogos Capítulo Yucatán, señala que el plan de alimentación debe incluir todos los macronutrimentos: proteínas de origen animal y vegetal, hidratos de carbono, grasas saludables (en un porcentaje moderado), junto con los micronutrimentos, como son las vitaminas y los minerales.
Esto debe acompañarse de una buena hidratación, preferentemente con agua simple, sin adición de azúcar.
Las infusiones de menta o eucalipto son muy agradables en esta época y pueden ayudar a las vías respiratorias.
Vigilar el sueño, clave
También se debe vigilar el sueño, que éste sea reparador, y dormir entre 6 y 8 horas por la noche.
Es importante practicar algún ejercicio al aire libre, en la comodidad del hogar o en algún centro o comunidad deportiva, de cuatro a seis horas por semana, incluyendo ejercicios aeróbicos y de fuerza, según la tolerancia de cada persona.
Para reforzar el sistema inmunológico en esta temporada de frentes fríos, la licenciada en Nutrición indica que se recomienda priorizar alimentos ricos en vitamina C: naranja, toronja, brócoli, pimientos de colores, acelgas, espinacas, coles de Bruselas, zanahorias, kiwi y guayaba, entre otros.
También se deben consumir alimentos probióticos, como el yogur natural sin azúcar (kéfir), que ayudan a la salud intestinal.
Otras opciones son los consomés o caldos tibios con verduras de temporada, así como las ensaladas frescas crudas o verduras dentro del diseño de los guisados en casa.
Las legumbres y semillas deben incluirse en la alimentación, tales como lentejas, garbanzos, habas y semillas de calabaza, que fortalecen el sistema de defensa con antioxidantes.
Ante la menor exposición solar son necesarios alimentos con vitamina D y zinc, como los pescados (salmón, atún, etcétera), huevos, lácteos, carnes magras y frutos secos.
