“Si entra un caso importado y encuentra a niños sin vacunar, el virus se propagará como fuego en pasto seco”, advierte el doctor Luis Mariano Toraya Lara, presidente del Colegio de Pediatría del Estado de Yucatán.
La alta conectividad de la entidad, sumado a esquemas de vacunación incompletos, coloca al estado en una posición de vulnerabilidad ante el sarampión, señala.
De acuerdo con el especialista, el sarampión no debe subestimarse como un simple padecimiento de “ronchitas y fiebre”, ya que su capacidad de contagio supera por mucho a otros virus conocidos.
A diferencia de lo aprendido durante la pandemia del Covid-19, Toraya Lara aclara que el cubrebocas (especialmente el de alta eficiencia como el N95) ayuda a reducir la inhalación de partículas, aunque no es una medida de protección definitiva.
“La única barrera real y efectiva es la inmunidad que otorga la vacuna. El cubrebocas puede ser un complemento, pero nunca un sustituto de la vacunación”.
El médico subraya que el sarampión es uno de los virus más contagiosos del mundo y que se estima que una persona infectada puede contagiar a otras 18.
“Se transmite por gotitas de saliva y aerosoles que quedan suspendidos en el aire hasta por dos horas después de que el enfermo se retiró”, dice el especialista.
Además, enfatiza que los menores de cinco años son el grupo con mayor riesgo de sufrir complicaciones graves, que pueden derivar en neumonía (la causa más común de muerte por sarampión en niños), ceguera, pérdida de la audición, inflamación cerebral (encefalitis) y diarrea grave que conduce a la deshidratación.
Asimismo, hace un llamado a los adultos jóvenes, pues muchos de este rango de edad podrían tener esquemas incompletos o haber perdido inmunidad con el paso del tiempo.
“En ellos la enfermedad suele ser más agresiva que en niños escolares, con fiebres muy altas y mayor riesgo de hospitalización”.
La posición de Yucatán como polo turístico y comercial aumenta el riesgo de casos importados. El “escudo” de la entidad depende de mantener una cobertura de vacunación (SRP) por encima del 95%. Si la tasa cae por debajo de este nivel, se pierde la “inmunidad de rebaño”, dejando expuesta a toda la comunidad.
Actualmente, comparte, existe un esfuerzo intenso por recuperar esquemas de vacunación rezagados tras la pandemia. Ante ello, el doctor insta a los padres de familia a que revisen de inmediato la Cartilla Nacional de Salud.
“Si les falta alguna dosis de SRP (al año de vida y a los 18 meses o 6 años, según el esquema), acudan de inmediato a su centro de salud. La vacuna es segura, gratuita y salva vidas”.
Para los adultos que duden de su inmunidad, el sector salud dispone de la vacuna SR (Sarampión-Rubéola) para reforzar su protección.— IVÁN CANUL EK
Riesgo de casos
La posición de Yucatán como polo turístico y comercial aumenta el riesgo de casos importados del sarampión
“Rebaño” sin “escudo”
El “escudo” de la entidad depende de mantener una cobertura de vacunación (SRP) por encima del 95%. Si la tasa cae por debajo de este nivel, se pierde la “inmunidad de rebaño”, dejando expuesta a toda la comunidad.
